Trump calificó a México como un simple exportador de tamales picantes y tomates

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que México no tiene nada que ofrecer a su país, más que “tamales picantes y tomates, un par de cosas”, pese a sus dichos, advirtió que la relación comercial continuará, debido a su buena relación con su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum.
La polémica frase de Donald Trump sobre los «tamales picantes y tomates» ocurrió el 4 de septiembre de 2026, cuando el presidente de los Estados Unidos menospreció el valor de las exportaciones de México.
Al abordar la balanza comercial en el Despacho Oval, minimizó la producción del país vecino asegurando que Estados Unidos no necesita nada de México y que podría romper los lazos económicos con una sola firma sin perder nada.
“Si dejara de comerciar con ellos, no perderíamos nada. Bastaría con una sola firma. Perdemos con México 195 mil millones de dólares al año… Ellos no tienen nada que nosotros realmente necesitemos. Es decir, (ellos tienen) tamales calientes, tomates, un par de cosas, pero básicamente no tienen nada que necesitemos. Nosotros tenemos petróleo, tenemos de todo”, reiteró Trump.
A pesar del tono despectivo hacia la economía mexicana, Trump suavizó inmediatamente su postura en el ámbito diplomático para evitar una ruptura formal del tratado de libre comercio (T-MEC).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha protagonizado múltiples polémicas recientes debido a burlas y declaraciones despectivas hacia México y su presidenta, Claudia Sheinbaum.
Durante un mitin en una planta automotriz en Michigan, Trump ironizó sobre cómo la mandataria mexicana pronuncia el nombre de su país. Intentó imitar el acento pronunciando textualmente «Méjijo» o «Mejijo» entre risas.
Previamente, Trump causó fricciones diplomáticas al insistir en que el Golfo de México debería llamarse «Golfo de América».
La estrategia de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, de mantener la calma y «aguantar» las presiones de Donald Trump responde a una estrategia de pragmatismo económico, geopolítico y prudencia diplomática conocida dentro de su gobierno como una política de «cabeza fría».
A pesar de las diferencias ideológicas profundas y de las constantes declaraciones polémicas del mandatario estadounidense, Sheinbaum prioriza la estabilidad de México.
México es el primer socio comercial de Estados Unidos, con un intercambio que se acerca al billón de dólares. Cualquier ruptura o guerra arancelaria prolongada tendría efectos devastadores para la economía mexicana. Al mantener abiertos los canales de diálogo y la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Sheinbaum protege las inversiones, las cadenas de suministro y el empleo en el país.
Trump utiliza con frecuencia la amenaza de imponer aranceles (como el amago de tarifas de hasta el 25% o 50% en autos y acero) como herramientas de presión política. El gobierno de Sheinbaum descubrió que responder con diplomacia directa y acuerdos de control fronterizo (como el despliegue de la Guardia Nacional o contención migratoria) funciona mejor para desactivar o pausar estas sanciones económicas que entablar peleas retóricas públicas de gran escala.