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Jaime Rojo: “Desconectarse de la naturaleza es un suicidio social”

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Por Marta Montojo

Madrid, 5 May (EFE).-  El fotógrafo español Jaime Rojo se ha hecho con su segundo World Press Photo gracias a un trabajo de portada en National Geographic dedicado a la mariposa monarca, un reportaje que ha llegado a España esta semana y se exhibirá en Sevilla junto al resto de fotografías galardonadas hasta el 24 de mayo. 

Rojo lleva 20 años siguiendo de cerca a la mariposa monarca, una especie famosa por sus migraciones anuales a través de varios miles de kilómetros en Norteamérica y ahora muy amenazada por problemas como el cambio climático o la destrucción de su hábitat.

Aunque no era la primera vez que el madrileño trabajaba con National Geographic, el reportaje premiado era el primer encargo que este medio le hacía, y el primero en protagonizar la portada de la revista, precisa el fotógrafo en entrevista con EFEverde.

Es el resultado de lo que, él mismo reconoce, es un privilegiado ejercicio de periodismo lento. Tomarse el tiempo para trabajar un tema es algo que este ambientólogo convertido en fotoperiodista defiende en el sector de la información en general pero sobre todo a la hora de documentar la naturaleza.

Él pasó hasta siete semanas seguidas en los santuarios de mariposa monarca, pero entre los diferentes viajes que tuvo que hacer calcula que dedicó en total 150 días al trabajo sobre el terreno. Sólo así pudo ser capaz de capturar con su cámara la depredación que hacen algunas especies de pájaro sobre las mariposas, algo que es “rarísimo, muy difícil de fotografiar”, sostiene.

“Me pasé veinte días levantándome a las cuatro de la mañana saliendo de noche y esperando allí dos horas, que es cuando comen los pájaros en la penumbra. Veinte días haciendo exactamente lo mismo”, incide.

Pero además de todas esas horas y días aguardando el momento perfecto -el instante, por ejemplo, en que el atardecer en el bosque de la monarca ofrece una luz particular, o en que el ave depreda al lepidóptero-, Rojo atesora un conocimiento de esta especie desde que empezó a fotografiarla como amateur en sus primeros viajes en México. “Este reportaje ha cristalizado muchos años de pequeños trabajos de baja intensidad”, explica.

Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en Michoacan, Mexico. Imagen cedida por Jaime Rojo.

Periodismo lento

A juicio de Rojo, trabajar en estas historias de manera reposada cambiaría mucho la cultura de la información, pero también la forma de entender la naturaleza. “Yo echo de menos en España la persona que sustituya al papel que tenía Félix Rodríguez de la Fuente”, dice.

El madrileño, de 42 años, no llegó a vivir el “fenómeno Félix” que marcó a la generación anterior, pero sí pudo disfrutar de la herencia. “Esa figura icónica que tuvo en España en esa época, primero en la radio y luego en la tele, creó un legado de naturalistas que otros países de habla hispana no tienen”.

Hoy, en cambio, “vivimos saturados de imágenes extraordinarias, la mitad de ellas falsas”, lamenta. “Instagram es un vómito de información imparable y no hay cerebro de primate que pueda procesar ese volumen de belleza sin anestesiarse”, aduce. Reivindica “parar y hacer un trabajo con sentido, contar la historia con un poco más de detalle”, para frenar “la espiral de contenido en la que vivimos” y que fragmenta la atención de los espectadores.

“Necesitamos en España esas voces, ese espacio que nos inspire y nos ayude a reconectar con la naturaleza”, agrega, algo que considera clave. “Tú tienes que sentir el frío de la escarcha en una madrugada cuando has dormido fuera, tienes que ver la emoción de cómo cambian los colores al atardecer, porque eso eres, eres un primate que evoluciona en la naturaleza, de ahí venimos, y desconectarte de eso, personalmente, me parece un suicidio social”, sentencia.

Imagen cedida por Jaime Rojo.

De la conservación a la fotografía

Rojo cuenta que se dedicó a la conservación primero y a la fotografía documental de naturaleza después: “Yo era un conservacionista que utilizaba mucho la fotografía para sus proyectos y ahora soy un fotógrafo que sólo hace trabajos de conservación y medio ambiente”.

La categoría en que ha resultado ganador del galardón -de los más prestigiosos en el fotoperiodismo- es la regional. Rojo ya se había llevado un World Press Photo en 2017, cuando el concurso aún dedicaba una categoría a la biodiversidad. Pero desde que se eliminó esa sección, los reportajes de naturaleza compiten con los que retratan problemas tan acuciantes como conflictos bélicos o crisis sanitarias.

Postularse a la categoría regional del World Press Photo en Norte América implicaba competir con fotografías, por ejemplo, de la crisis migratoria entre México y Estados Unidos, o de la adicción al fentanilo. “Es raro que premien una historia sobre la mariposa monarca. Sin embargo, me dijeron los jueces que había habido unanimidad”.

Para Rojo, que se eliminara la categoría de naturaleza en el World Press Photo es, en todo caso,una buena noticia, pues aunque para los fotógrafos que se dedican a temas ambientales supone que sus reportajes pasen a un “segundo plano”, considera que “tenemos que normalizar que el medio ambiente es transversal a todo, que no es una categoría buenista”.

Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en Michoacan, Mexico. Imagen cedida por Jaime Rojo.

El incierto futuro de la mariposa monarca

Entre 1980 y 2021, la población occidental de mariposa monarca migratoria (Danaus plexippus plexippus) se redujo en un 99,9 %, según estima la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que pasó de contar 10 millones de ejemplares hace 40 años a identificar sólo 1.914 mariposas en 2021.

Y las amenazas que han llevado a ese declive poblacional plantean también un riesgo para el conjunto de la población mundial, arguye Rojo. “La mariposa monarca es una de esas especies que conocemos como indicadores ambientales y es una de las mejores que tenemos en Norteamérica, porque migra por toda la región, migra entre Canadá, Estados Unidos y México, toca tres o cuatro ecosistemas diferentes. Y eso quiere decir que si la mariposa monarca no va bien, algo no está yendo bien con los ecosistemas de la región”, advierte.

Para comprender las causas, Rojo apunta que hay que mirar “más allá” de la subida de temperaturas y detenerse para conocer una historia que es “mucho más compleja”, y que se podría contar “como una película de Tarantino” en la que diferentes tramas que están relacionadas se van intercalando.

La de la mariposa monarca “es una historia mucho más amplia, que habla de cómo producimos nuestra comida, de la voraz demanda global por el aguacate, del narcotráfico…”.

Incluso la presión turística también incide en la salud poblacional de la especie: “se ha llegado, en mi opinión, al límite de la capacidad de carga y creo que no sería nada malo explorar, en el caso de la monarca, modelos de turismo segmentados”, opina Rojo. Por ejemplo, sugiere cobrar más a los visitantes extranjeros que a los nacionales: “Yo estoy a favor de que tengas que pagar para ir a verla y de que, si tienes más poder adquisitivo, como tenemos los visitantes europeos o los visitantes estadounidenses, paguemos más”.

Día de Muertos sin mariposas

La migración de la mariposa monarca ha ocupado un lugar esencial en la cultura mexicana.

“Tradicionalmente, las monarcas llegaban a México en el Día de Muertos. Para algunas de las culturas indígenas, como los Mazahua, de la zona donde pasan el invierno las mariposas, el simbolismo es que las monarcas representan el alma de sus ancestros y que en Día de Muertos, 2 de noviembre, regresaban. Era súper bonito, muy matemático. Llegaban en esa semana”, cuenta el fotógrafo.

Con el cambio climático, no obstante, las fechas del calendario de la naturaleza se han alterado, lamenta, y así, “las mariposas empiezan a llegar a México entre seis y ocho semanas después de lo habitual, y se van hasta seis semanas antes, porque hace mucho calor”.

Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en Michoacan, Mexico. Imagen cedida por Jaime Rojo.

La crisis climática, advierte Rojo, “tiene efectos muy visibles y muy dramáticos” en la mariposa monarca.

Para empezar, porque afecta a su instinto reproductivo y a su motor migratorio, así como a su longevidad. “Con el cambio climático, las mariposas a lo mejor llevan dos meses migrando desde Ontario y se están acercando al sur de Texas y de pronto hay una sequía brutal, como ha pasado este año, que hace que las plantas con flor no florezcan o que florezcan muy rápido, antes de que lleguen las mariposas. Si éstas llegan y no hay flores, tienen que tirar de sus reservas de grasa, y cada vez están más desgastadas. Cuando llegan a México -las que lo logran- lo hacen en muy malas condiciones, no tienen fuerzas para aparearse y el número cae. Este año se registró el segundo mínimo histórico de población de mariposa monarca en México”, precisa Rojo.

Como persona “bastante sensible”, Rojo admite que no es ajeno a los dramas que a veces fotografía, como la caída en la población de esta especie que le ha acompañado en las dos últimas décadas. Aunque reconoce que es muy distinto cuando se trabaja con dramas humanos –los fotógrafos de guerra, por ejemplo, hablan incluso de estrés postraumático o depresión– sí nota un “desgaste emocional” en el largo plazo.

“Los indicadores macro son los que me cuesta más, me cuesta más procesar. Cuando ves que en realidad todas las curvas del estado de salud del planeta están peor, es difícil”, confía. Pero, concluye, “tenemos que tener entereza, asumir que hay que seguir haciendo este trabajo. Hay que seguir contando estas historias y tirar hacia adelante”.  EFEverde

 

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Artículo de efeverde publicado en https://efeverde.com/jaime-rojo-desconectarse-naturaleza-suicidio-social/