• 22/04/2024 11:48

David Fernández, CEO de Eskariam: «Creemos en la tecnología útil, la que ya ha sido probada en otros sectores y que nosotros podemos adaptar»

Tiempo estimado de lectura: 5 minutos, 39 segundos

Hace unos días acudimos a la sede de Eskariam, empresa de servicios jurídicos con abogados expertos en grandes litigios, para hablar con su CEO, David Fernández, al que seguíamos desde hace tiempo. Pero su colaboración en el fantástico informe Tendencias sobre Comunicación, Marketing y Desarrollo de Negocio en el sector legal, elaborado por Venize Comunicación, supuso el detonante definitivo para que escribirle y pedirle un hueco en su apretada agenda con el objetivo de conocer su modelo de negocio y qué impacto tiene legaltech en el mismo. David compartió con nosotros conocimientos sobre la gestión de litigios y las herramientas de inteligencia artificial clave para su éxito, pero también aspectos personales. Nos contó que disfruta de una especie de ‘doble vida’: de día, maneja una de las empresas de litigios más importantes de España; de noche, devora novelas históricas y de ciencia ficción que alterna con novela negra para no engancharse demasiado a las primeras. A lo que sí que está irremediablemente atrapado es a Operación Triunfo: lo ve con sus hijos y supone una gran oportunidad para comunicarse con ellos. Su filosofía de vida, sumada a su amplia carrera como asesor fiscal, pasando por compañías y despachos de empresa, le han llevado a tener una visión particular de los negocios legales y un gran sentido de la oportunidad.

Conociendo Eskariam por dentro

En el año 2018 fundó Eskariam con la compra de una cartera de litigios al descuento a un despacho que estaba atravesando momentos de incertidumbre. Tras monetizar esta cartera y contar con la inversión financiera de Moira Capital Partners, “una empresa a la que le gusta invertir en sectores tradicionales con cierto componente disruptivo”, tuvo recursos financieros y garantías suficientes para impulsar el crecimiento de la compañía.

David define Eskariam como “una empresa de servicios jurídicos con componentes de legaltech especializada en reclamar daños, siempre del lado del demandante”. La gestión de este tipo de demandas exige dominar muy bien diferentes conceptos empresariales.

La estructura organizativa y el modelo de negocio de Eskariam se adaptan a las necesidades de este tipo de demandas. De este modo, desaparecen las estructuras piramidales propias de los despachos de abogados tradicionales para dar paso a estructuras verticales que permiten gestionar los casos con metodologías LPM.

Este modelo de negocio a éxito, con asunción total del coste y del riesgo, requiere ser muy exigente en la selección de casos y aceptar sólo aquellos con grandes posibilidades de éxito y alta rentabilidad.

Desde hace tiempo Eskariam espera la trasposición en España de la Directiva relativa a las acciones de representación 2020/1828, que supondrá un “boom en el mundo de las reclamaciones”. ¿Por qué? David explica que este tipo de acciones, además de racionalizar la litigación, permitirán corregir prácticas contrarias a los consumidores que, de otra manera, serían imposibles de corregir, ya que sin las acciones de clase muchas de estas reclamaciones serían antieconómicas.

Con la acción de clase, la entidad habilitada representa a toda la clase, y con una única demanda puede reclamar al contrario el total del daño que afecte a la misma.

La reclamación de daños especializada y compleja, sea demanda colectiva o acción de clase, implica que Eskariam sea eficiente y que, como hemos señalado con anterioridad, elija muy bien sus casos. Es por ello que la plantilla de trabajadores de Eskariam es reducida, lo que no le impide gestionar una cartera muy importante de litigios. Esto es posible, precisamente, porque, insistimos, seleccionan muy bien dónde hacer frente a la masividad de estos litigios. Asegura David que “sin procesos y tecnología todo esto sería imposible de gestionar y se convertiría en un caos”.

Hablemos de tecnología…

David distingue entre “tecnología por tecnología” y “tecnología útil”. El primer tipo es tecnología que aún no se sabe si puede funcionar, y recomienda no invertir en ella desde su propia experiencia. A modo de ejemplo, nos habla de una experiencia ocurrida hace un tiempo, cuando invirtió mucho dinero en un Customer Relationship Management (CRM) propio con flujos de trabajo integrados, del cual no obtuvo beneficios.

Desde entonces, ha optado por la tecnología útil o “tecnología que ya haya sido probada en otros sectores y que nosotros podamos adaptar”. Las principales aplicaciones tecnológicas de Eskariam, en función de la tarea, son:

Hubspot: CRM customizado a medida de cada caso.

Plataforma de microservicios de desarrollo propio que nos ofrece diferentes capacidades respecto de extracción del dato, gestión documental, gestión del caso, etc.

Kmaleon: para la gestión con los Procuradores.

Aranzadi Fusión: para la gestión de los abogados.

ERP financiero: para las liquidaciones.

Data Warehouse (DWH) de desarrollo propio para la gestión del dato.

Por qué la estructura organizativa de Eskariam es clave en su éxito

David piensa que para integrar legaltech es necesario “un equipo de personas bien dirigidas, con una estructura organizativa que les permita desarrollar sus roles y unos procesos que mejoren la eficiencia y la aplicación práctica de la tecnología”.

En el caso de Eskariam esta estructura organizativa se adapta al modelo de negocio y al mercado de las demandas colectivas y acciones de clase. “Trabajamos en dos ecosistemas. El primero es una matriz, donde los productos se organizan de forma vertical y los equipos de profesionales se organizan por producto y de forman transversal. Dentro de esa organización trabajamos con metodología Legal Project Management. El segundo ecosistema es el de producción, donde se trabaja más el concepto de operaciones,  implementando procesos y tecnología.

El método Legal Project Management permite, afirma David, “diseccionar cada caso en varios proyectos y aprovechar al máximo el rendimiento de los trabajadores en términos de aportación de valor. Los procesos y la tecnología nos permiten ser muy eficientes en la ejecución de nuestras operaciones. Si los grandes despachos logran, a través de una estructura organizativa óptima y procesos, implementar esta tecnología, tendrán eficiencias y ahorro de costes”.

Cultura colaborativa

David piensa que otro elemento clave para el éxito en este mercado, junto al uso de los procesos, la tecnología y una estructura organizativa adecuada, es la colaboración con otros despachos y empresas del sector, algo habitual en el extranjero, pero no tanto en España. Comparte esta experiencia que nos parece relevante: “Llamé a un despacho para colaborar con nosotros y crear una base de datos jurisprudencial conjunta a la que añadir bases de datos públicas y otras de mercado adaptadas al nuestro. Con ello queríamos, con nuestra plataforma y nuestro Data Warehouse e IA generativa, crear modelos predictivos que podríamos utilizar en nuestras estrategias de litigación a medio y largo plazo. Creo que no lo entendieron y su visión a corto les impidió visualizar las bondades y generosidad del planteamiento”.

Por el contrario, en el cártel de la leche, Eskariam trabaja mano a mano con Hausfeld, lo que le aporta un conocimiento del mercado que no hubiera sido capaz de interiorizar en tan poco espacio de tiempo.

Nuestra conversación con David toca a su fin (todo lo bueno se acaba pronto), pero nos enseñó a modo de colofón alguno de los dashboard y reportes dinámicos que utilizan en su día a día para la toma de decisiones y tener informados a sus socios y colaboradores, que son elaborados en su Data Warehouse conectado a sus diferentes plataformas tecnológicas. Una idea quedó meridianamente clara: sin los usos de legaltech, toda esa información sería imposible de gestionar sin éxito. Aun así, como nos dijo David, la legaltech no lo es todo en su mercado Sin una estructura organizativa vertical y una actitud colaborativa, Eskariam, tal y como lo conocemos, no sería posible.

Bonus track

Antes de la visita a Eskariam, pedimos a referentes del ecosistema legaltech que nos hicieran llegar unas preguntas para formular a David.

Albert Ferré, abogado y director general del Global Legaltech Hub.

David, ¿crees realmente que la IA va a ser un copiloto o al final será el que tome el volante?

Con respecto a nuestro mercado, mi experiencia dice que no va a tomar el volante. Gracias a la IA la aportación de valor crítica de los especialistas al caso será cada vez más eficiente. Es cierto que hay campos donde la IA generativa, con respecto a nuestro sector, está evolucionando mucho. Así, a corto y medio plazo, creo que nos ayudará dependiendo de los casos y de las fases de los mismos a ser más eficientes en nuestros funnel de generación de leads de calidad, en atención al cliente, en extracción de data eficiente y de calidad, en generación de soporte documental de calidad con respecto de nuestras demandas, pero el equipo tendrá que liderarla.

¿Y crees que el futuro del sector legaltech pasa por la competición o la colaboración entre empresas?

Colaboración, absolutamente. Nuestra empresa está colaborando con empresas del sector por el mero hecho de compartir y avanzar de forma conjunta en la creación de nuevas soluciones. Hace meses desarrollamos código API para integrar nuestro DWH con una de las plataformas, y entregamos la codificación a la empresa propietaria de la plataforma sin pedir nada a cambio, sólo seguir estando en el grupo de avanzadilla respecto de las novedades y mejoras de integración entre diferentes sistemas de esa empresa. Muchas veces hacemos de conejillos de indias en proyectos piloto y nos gusta.

Rocío Ramírez, abogada y technical product manager en Wolters Kluwer Legal Software

En la tramitación de vuestros asuntos, ¿de qué manera impacta la eficiencia operativa (tecnología) en la calidad del servicio que ofrecéis desde Eskariam?

No sólo nos impacta en la gestión de nuestros casos: nos impacta en el modelo de negocio y en la estructura organizativa de la empresa. Partiendo de esa afirmación, es obvio que, por ejemplo, sin la automatización en la extracción de datos en un caso como el del cartel de la leche, con millones de datos, y la gestión documental eficiente, además de que los costes se dispararían, el error humano estaría presente. En ese mismo sentido, la eficiencia que logramos con los procesos y la tecnología de nuestro DWH nos lleva a la calidad del dato y a la toma de decisiones estratégicas clave, que es donde más lo estamos notando.