La esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, no sospechó que el chófer de la familia era un espía que cobraba 2000 € al mes del Estado por informar de todo
La esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, no sospechó que el chófer de la familia era un espía que cobraba 2000 € al mes del Estado por informar de todo