Admitió que se había quedado con el dinero. Incluso lo puso por escrito, de su puño y letra, y con su firma, en un papel que reconocía una deuda de unos 36.000 euros. Su empresa fue más allá y elevó la cifra a 40.123,85 euros. Con un culpable confeso y un documento firmado, el caso […]
Firmó una deuda de 36.000 euros, la empresa le reclamó 40.123, y el tribunal solo dio por probados 12.565