• 15/06/2024 22:36

Red Natura 2000, un intento de proteger el territorio frente a amenazas como la presión urbanística y agrícola

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Madrid, 21 may (EFEverde).- Casi un 20 % del territorio de la Unión Europea está cubierto por la red Natura 2000, la mayor red coordinada de espacios protegidos del mundo. Este 21 de mayo, día europeo de la red Natura 2000, organizaciones ecologistas como SEO/BirdLife valoran los esfuerzos de conservación que se han llevado a cabo bajo esta figura de protección, pero advierten de que hace falta una “gestión activa más eficiente” de los espacios incluidos en la red, amenazados por determinadas prácticas agrícolas, la presión urbanística, la silvicultura y las especies exóticas invasoras, según el último informe de evaluación del estado de la Red Natura 2000 de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

También la crisis climática juega un papel cada vez mayor en el deterioro de estas zonas de especial interés, al incentivar la sequía y otros fenómenos climáticos extremos.

Aunque el 86% de los espacios protegidos de la Red Natura 2000 dispone de un plan de gestión aprobado, SEO/BirdLife denuncia que, de manera general, la falta de recursos y de programas de seguimiento para su aplicación efectiva está impidiendo la mejora de las condiciones de conservación de esos lugares.

España es el país que más territorio aporta, con más del 27 % de su superficie. En este país, la Red Natura 2000 está constituida por 1.468 Zonas Especial de Conservación y 662 Zonas de Especial Protección para las Aves que se distribuyen por más de 220.000 km2, de los que 138.000 km2 se corresponden con espacios terrestres, destaca SEO/BirdLife.

Pero también aquí se vulneran las zonas protegidas por la red, con un modelo agrícola que las deseca y destruye, como ocurre en el caso de Doñana, o, por ejemplo, con construcciones levantadas sobre esos lugares de especial interés ecológico, como los hoteles RIU asentados sobre el parque natural Dunas de Corralejo y que el Gobierno ha ordenado demoler, entre otros muchos ejemplos de urbanismo ilegal en espacios naturales.

Construir sobre zonas protegidas

Desde Greenpeace destacan una relación entre la cobertura de la Red Natura y el avance urbanístico en el litoral: “los hábitats de interés de las costas más sometidas a la presión turística (sur y Canarias) están incluidos en mayor medida dentro de espacios protegidos, y en algunos casos como Canarias, con un porcentaje de cobertura muy elevado, lo cual revaloriza la importancia de estos espacios protegidos para la protección de la biodiversidad en la costa”, señalan en el informe “Protección a toda costa”, de 2017.

Andalucía

En Andalucía, por ejemplo, Greenpeace resalta casos de urbanizaciones sobre superficies incluidas en la Red Natura 2000 como Sierras Almagrera, Los Pinos y El Aguilón, en Almería. “La urbanización Mundo Aguilón, con su correspondiente campo de golf, está dentro de un LIC –Lugar de Importancia Comunitaria–. Hay también urbanizaciones en suelos inundables de la zona de Vera, con especial riesgo sobre todo cuando coincidan tormentas en el mar e inundaciones procedentes de ramblas”, detallan.

Cantabria

También en Cantabria, el campo de golf de Oyambre está construido sobre el dominio público marítimo terrestre, en un sistema dunar de interés para la Red Natura 2000 y catalogado como parque natural. “Tras su cierre forzoso, el programa Life+ dejó este espacio fuera de un proyecto de restauración de sistemas dunares por su alto grado de deterioro”, recapitula Greenpeace.

¿Por qué se ha construido impunemente sobre zonas en teoría protegidas por la red Natura 2000? Para Maria José Caballero, responsable de campañas en Greenpeace, la respuesta está en “esa lógica de masificación turística que llevamos experimentando desde que comenzó el turismo en la década de los 60 del siglo pasado y en que lo único que importa es el número de personas y el gasto que realizan esas personas”.

“A medida que el territorio está cada vez más copado, lo que queda es lo que se ha protegido. Y ahí es donde entran en juegos las administraciones, tanto locales como autonómicas que permiten destrozos tan importantes como el del hotel del Algarrobico o la construcción en Valdecañas, en Extremadura, son ejemplos de a lo que nos estamos enfrentando”, señala a EFEverde.

“Ahora ya conocemos fenómenos como el de la turistificación y cómo las ciudades, los habitantes, se están revelando”, celebra. “Pero el afán, el ansia, la avaricia de quienes se dedican a este negocio, con esa mirada cortoplacista que tienen muchas veces las administraciones, son lo que permite que se haya construido muchísimo en espacios protegidos de la Red Natura 2000 y que, además, en muchos casos las administraciones hayan mirado para otro lado”, critica.

El problema añadido es que demoler no es tarea sencilla, y requiere largas batallas judiciales. “En el caso del Algarrobico, el año que viene cumplirá 20 años, y más de 40 sentencias. Y ahí sigue el mamotreto. Incluso cuando hay una sentencia clara, es realmente difícil que las administraciones derriben lo que se ha construido ilegalmente”, lamenta.

También desde Ecologistas en Acción denuncian que “la especulación urbanística ha sido tan atroz que ha destruido gran parte del territorio, consumiendo además recursos escasos como el suelo o el agua. En el caso de Andalucía y sobre todo en la costa, la presión ha sido muchísimo mayor, de forma que en terrenos que están protegidos tanto a nivel autonómico, nacional como a nivel internacional de la Unión Europea también se ha construido”, explica a EFEverde Juan Clavero, activista en esta organización.

Tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Constitucional han determinado que todos los espacios de la Red Natura 2000 tienen que clasificarse como no urbanizables, valora Clavero. Sin embargo, en Andalucía actualmente hay planes como el de ordenación urbanística de Ubrique, que abarca zonas del parque natural Sierra de Grazalema, incluidas en la Red Natura 2000, argumenta.

Modelo agrícola perjudicial para las zonas protegidas

En paralelo a esta batalla, los ecologistas se plantan contra prácticas agrícolas que ponen en riesgo el territorio supuestamente protegido por la Red Natura 2000.

“Actualmente hay una presión enorme de aumento de regadío, algo sorprendente en un contexto de cambio climático y de sequía recurrente como la que todavía estamos. Y, sin embargo, las administraciones públicas siguen tramitando y concediendo autorizaciones y concesiones de regadíos”, arguye Clavero. Subraya, por ejemplo, la expansión del cultivo intensivo de olivo, impulsado por estas concesiones y que genera mucha menos mano de obra que los olivares tradicionales, al estar mecanizado para minimizar los costes de producción. Este modelo ultraintensivo “compite de forma desleal con los olivos tradicionales”, lamenta Clavero, quien teme que “gigantescos olivos milenarios terminen abandonándose porque no es rentable cultivar un olivo de esas características con toda la recogida a mano cuando en otro sitio todo está absolutamente mecanizado”.

También denuncia que en ocasiones los regadíos no esperan a las autorizaciones y se instalan de manera ilegal, como ha ocurrido en Doñana, “y después la administración incluso pretende aprobar una ley para amparar y blindar a estos agricultores ilegales. Es absolutamente sorprendente e inadmisible”, critica el ecologista. EFEverde

mmt/al

 

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Artículo de efeverde publicado en https://efeverde.com/dia-red-natura-2000-proteger-territorio/