• 07/08/2026 14:20

La carabela portuguesa, un visitante cada vez más habitual en las costas españolas por el calentamiento global

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos, 4 segundos

Julia Rodríguez

Madrid.- La presencia de carabelas portuguesas en las costas españolas podría convertirse en un fenómeno cada vez más habitual debido a los cambios en los patrones de viento asociados al calentamiento global, aunque la comunidad científica todavía trabaja para demostrar de forma concluyente esa relación.

Así lo explica el científico titular del Centro Oceanográfico de Gijón del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), Fernando González Taboada, quien insiste en que, aunque existen múltiples indicios, «mostrar que el cambio climático causa algo es prácticamente imposible».

Desde hace varios veranos, playas del Cantábrico, el litoral atlántico e incluso algunos puntos del Mediterráneo registran la llegada de estos organismos marinos, cuya presencia ha obligado al cierre temporal de arenales y ha provocado varias asistencias sanitarias por dolorosas picaduras.

Una confusión frecuente

Uno de los errores más habituales, según González Taboada, es considerar a la carabela portuguesa como una medusa. En realidad, se trata de un sifonóforo, un organismo colonial formado por individuos especializados que desempeñan funciones distintas, como la alimentación, la reproducción o la defensa.

«La gente la suele confundir con una medusa, pero en realidad es un sifonóforo» ha explicado el investigador.

A diferencia de las medusas, que se desplazan bajo el agua mediante el movimiento de su campana, la carabela portuguesa navega impulsada por el viento gracias a un flotador lleno de gas con forma de vela que sobresale de la superficie del mar. Bajo él cuelgan largos tentáculos destinados a capturar alimento.

Esos tentáculos pueden alcanzar hasta diez metros de longitud y contienen una potente neurotoxina capaz de provocar picaduras muy dolorosas que, en personas con patologías previas o reacciones alérgicas, pueden derivar en cuadros graves.

Más ejemplares y durante más tiempo

Aunque la especie es habitual en aguas tropicales y subtropicales y lleva décadas presente en Canarias, el investigador asegura que lo realmente novedoso no es su aparición en la Península, sino la frecuencia con la que está ocurriendo.

«Lo que no es normal es la cantidad de ellas que están apareciendo, que además lo hacen durante más tiempo y llevamos ya varios años seguidos con este fenómeno», ha señalado.

Según ha explicado, el equipo del Centro Oceanográfico de Gijón lleva tres años realizando un seguimiento detallado y ha comprobado que las carabelas llegan antes que en temporadas anteriores y permanecen más tiempo cerca de la costa.

La influencia del cambio climático

Para González Taboada, la explicación más probable está relacionada con la modificación de los patrones atmosféricos.

«Lo que entendemos que está ocurriendo es que los vientos que favorecen que la carabela entre en el golfo de Vizcaya son cada vez más frecuentes porque el anticiclón de las Azores se está desplazando hacia el norte», ha explicado.

No obstante, el investigador insiste en la prudencia científica.

«Mostrar que el cambio climático causa algo es prácticamente imposible», ha afirmado, ya que los científicos solo pueden trabajar con evidencias observacionales y modelos que apuntan hacia una misma dirección, entre ellas el aumento de la temperatura del mar, los cambio en la circulación atmosférica y la aparición de otras especies de afinidad tropical en latitudes cada vez más septentrionales.

Predecir dónde aparecerán

Además de estudiar la biología de la especie, el IEO-CSIC trabaja en instrumentos que permiten anticipar la llegada de carabelas portuguesas a las playas.

El investigador ha explicado que, analizando los patrones de viento y la orientación de la costa, es posible estimar qué playas tienen mayor probabilidad de recibir estos organismos, una información que puede resultar muy útil para los servicios de salvamento y protección civil.

Cómo actuar si aparece una carabela

González Taboada considera que consultar el estado de la mar antes de acudir a la playa debería convertirse en una rutina, igual que revisar la previsión meteorológica.

«Hay que empezar a pensar que, igual que uno mira el tiempo antes de ir a la playa, también debería consultar si existe algún problema o si hay que tomar alguna precaución», ha señalado.

En caso de encontrar una carabela portuguesa, la recomendación es clara: no tocarla y avisar inmediatamente al personal de salvamento.

«Sobre todo, hay que tener mucho cuidado con los niños y las mascotas, porque les llama mucho la atención y pueden intentar cogerla», ha advertido.

Convivir con un fenómeno que podría repetirse

Aunque el científico reconoce que todavía no es posible asegurar cómo evolucionará la presencia de la especie en los próximos años, considera probable que continúe apareciendo en las costas españolas.

«Todo apunta a que podría seguir apareciendo y que su presencia podría hacerse crónica», ha afirmado, aunque defiende que la investigación, la mejora de los sistemas de predicción y la colaboración entre científicos, administraciones y ciudadanía permitirán reducir el impacto de este fenómeno y aprender a convivir con él.

jra/mnc

Crece la preocupación en las costas de Lugo por la proliferación de carabelas portuguesas

 


 

La entrada La carabela portuguesa, un visitante cada vez más habitual en las costas españolas por el calentamiento global se publicó primero en EFE Verde.


Artículo de Julia Rodríguez publicado en https://efeverde.com/carabela-portuguesa-mas-habitual-costas/