En el panorama empresarial actual, cada vez más dinámico y competitivo, la sostenibilidad ha dejado de ser un “nice to have” a convertirse en un activo estratégico, que las compañías no pueden ignorar, ya que es un potente motor de innovación y contribuye directamente a generar valor y a que las empresas sean más eficientes.
Así lo confirma nuestro estudio Beyond Compliance: Sustainability Reporting After the Omnibus, el 90% de las empresas excluidas de los requisitos de reporting establecidos por la CSRD tienen la intención de mantener o ampliar su actividad de reporte de sostenibilidad. Estos hallazgos sugieren que, para muchas compañías, el reporting ha evolucionado de ser una obligación regulatoria a una función empresarial crítica.
Ya no se trata solo de cuidar la imagen corporativa: ahora apuestan por el impulso de los datos de sostenibilidad como ventaja estratégica. Las empresas que apuestan por la sostenibilidad logran grandes avances en sus resultados financieros.
Un estudio de McKinsey & Company revela que la ejecución eficaz de medidas ESG puede influir en los beneficios operativos hasta en un 60% al mitigar la subida de los costes operativos. La consultora señala que existe una correlación significativa entre la eficiencia en el uso de recursos y el desempeño financiero.
Los beneficios del reporting de sostenibilidad más allá del compliance
Ser sostenible ya no es una opción, debido a las crecientes y cambiantes presiones regulatorias como la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD), el Reglamento Europeo sobre la Deforestación (EUDR) o el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).
Aunque estas se limiten al ámbito europeo, hay normativas que son internacionales y afectan directamente a empresas, de cualquier tamaño, en todo el mundo. Por ejemplo, en pocos meses entra en vigor la normativa PPWR relacionada con los envases y residuos de envases, que tiene como motor el impulso de la economía circular, la reducción de residuos y mejorar el reciclaje.
Sin embargo, uno de los problemas que se encuentran las empresas es convertir ese querer ser sostenible en acción. De hecho, el mayor obstáculo para muchas de ellas son los datos. Realmente no es una tarea fácil, pero aquí la tecnología es el aliado estratégico imprescindible.
Las compañías deben saber que la sostenibilidad debe integrarse desde el inicio, desde el desarrollo de productos, el diseño de la cadena de suministro o la planificación a largo plazo. Deberán apostar por soluciones de transparencia para informar de datos, gestionar cadenas de suministro, mitigar riesgos y, por supuesto, garantizar el cumplimiento de las regulaciones, de informes y de cadena de suministro.
También deben apostar por soluciones informáticas impulsadas por IA que faciliten la colaboración con proveedores, el mantenimiento, el servicio y los procesos de distribución.
Sostenibilidad como motor de innovación y financiación
La sostenibilidad debe ser entendida como una oportunidad para el crecimiento de la empresa en todos los aspectos. Nuestro informe El estado del reporting de sostenibilidad en Europa, revela que 81 % de los líderes en sostenibilidad de Europa afirman que sus iniciativas en sostenibilidad están impulsando tanto la innovación como la ventaja competitiva.
La innovación se traduce en diferenciación, en acceso a nuevos clientes y canales, en resiliencia, crecimiento sostenido y liderazgo de mercado.
Por otro lado, las empresas con una sólida estrategia de reporte tienen mejores condiciones de financiación y un menor coste del capital, ya que estas empresas aportan transparencia, control y se perciben como menos arriesgadas.
De hecho, las empresas que integran el reporte de sostenibilidad en su estrategia cuentan con un menor riesgo operativo y legal, una mejor gestión del riesgo y acceso a instrumentos financieros específicos.
Tampoco podemos olvidar que la sostenibilidad es un impulsor de la transparencia, clave para mantener el control en toda la cadena de valor, por lo que se convierte en un diferenciador competitivo.

En definitiva, el reporting de sostenibilidad ya no debería abordarse como un requisito legal, sino como un sistema de gestión que ordena datos, riesgos y oportunidades a lo largo de la cadena de valor.
Integrar sostenibilidad con tecnología y métricas verificables permite innovar, mejorar la eficiencia, reforzar la confianza del mercado y acceder a mejores condiciones de financiación.
La ventaja competitiva no está en “decir” más, sino en medir mejor, decidir antes y demostrar con evidencias.
Christian Feuring es director de comunicación de osapiens.

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde.
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Este blog de «influencers verdes» fue creado por Arturo Larena y ha sido finalista en los Premios Orange de Periodismo y Sostenibilidad 2023 en la categoría de «nuevos formatos».
La entrada Del compliance al valor: cómo el reporting de sostenibilidad impulsa innovación, eficiencia y financiación. Por Christian Feuring (osapiens) se publicó primero en EFEverde.