• 11/07/2026 13:01

Así cambiará la capacidad del planeta para producir alimentos por el calentamiento global

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos, 43 segundos

Investigadores del Instituto de Análisis Económico (IAE) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han desarrollado una plataforma que permite prever cómo el cambio climático erosiona el potencial agrícola en áreas de todo el planeta y que anticipa que, en España, mientras la cornisa cantábrica, Galicia y Pirineos ganarán productividad, buena parte del interior y del centro-este la perderán.

Bautizada como CADI (Climate-Driven Agricultural Decline Index), esta herramienta ofrece estimaciones de la caída de la capacidad máxima de producción agrícola atribuible al cambio climático, así como proyecciones en los diferentes escenarios climáticos previstos por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) si no se lleva a cabo ninguna medida de adaptación.

Según sus responsables, sus predicciones sirven para ayudar a responsables políticos y de las administraciones en la toma de decisiones y en el diseño de medidas de adaptación.

La caída de productividad ya ha empezado

La investigación muestra que el cambio climático ya está mermando la producción de alimentos para cientos de millones de personas.
Alrededor del 16 % de las tierras de cultivo del mundo ya ha perdido más del 10 % de su productividad potencial, según los cambios observados entre los períodos 1980-2000 y 2000-2020.

Según la misma fuente, los efectos sobre la productividad agrícola son muy desiguales, de forma que las regiones tropicales son las más afectadas por las pérdidas, mientras que algunas zonas de latitudes altas «salen ganando», ya que podrían ver aumentada su productividad potencial.

En Europa, el norte del continente y las zonas de mayor altitud (Escandinavia, Finlandia, Escocia o los Alpes) ganan potencial agrícola, mientras que el sur, incluida la península ibérica, lo pierde.

En España, el patrón mundial se reproduce a pequeña escala: la cornisa cantábrica, Galicia y los Pirineos ganan productividad, mientras que buena parte del interior y del centro-este peninsular la pierde, incluyendo zonas en las que se concentran pérdidas severas.

No obstante, los autores advierten de que las ganancias más extremas de las latitudes altas parten de niveles de producción muy bajos, por lo que aunque en porcentaje son «enormes», si se miden en calorías absolutas, son «modestas».

Conflictos internos y entre países

Se estima que para el periodo 2041-2060, y en un escenario de calentamiento medio-alto (aumento global aproximado de la temperatura de 2,1 °C), casi el 50 % de la población mundial podría estar viviendo en zonas agrícolas con su potencial en declive.

El modelo prevé que un pequeño número de zonas críticas concentrará una parte desproporcionada de las pérdidas globales: solo un 5 % de las tierras agrícolas en zonas tropicales suma ya hasta el 35 % de todas las pérdidas.

A mediados de siglo, un 25 % de los países concentrarán entre el 85 y el 90 % de las pérdidas totales a nivel mundial.

Esta desigualdad no se da solo entre países, sino también entre regiones distintas de un mismo país, lo que planteará un reto, incluso donde la productividad aumenta, puesto que el desplazamiento del peso de la agricultura hacia nuevas zonas obligará a reasignar tierra, agua e inversión dentro de las fronteras nacionales.

Estas «tensiones distributivas» pueden alimentar conflictos no solo entre países, sino también en el interior de cada uno, advierten los investigadores.

El proyecto

CADI compara los rendimientos alcanzables (productividad biofísica máxima de un lugar) bajo el clima de distintos períodos de 20 años, con una resolución en la que cada celda mínima tiene aproximadamente 10×10 kilómetros.

Para cada celda, la productividad se calcula manteniendo en todos los períodos (1981-2000 y 2001-2020) y escenarios la misma composición de cultivos observada en 2020, para cuantificar los cambios. Para poder tener una base sobre la que comparar las proyecciones de futuro, toma datos históricos de productividad agrícola y climáticos de la FAO y del programa de observación de la Tierra Copérnico, respectivamente.

La plataforma toma los datos observados y los recalcula bajo los distintos escenarios climáticos del IPCC hasta el año 2100, siempre bajo el supuesto de que no se hace ninguna adaptación y se mantienen los mismos cultivos y prácticas.

El proyecto ha sido coordinado por Laura Mayoral y Hannes Mueller, investigadores del IAE-CSIC y asociados a la Barcelona School of Economics. Junto a ellos, han participado en el desarrollo la organización europea Centre for Economic Policy Research (CEPR); la Foreign, Commonwealth & Development Office (FCDO) del gobierno británico; y la iniciativa Reducing Conflict and Improving Performance in the Economy (CEPR–ReCIPE). EFE Verde

atm

 

 

 

 


 

La entrada Así cambiará la capacidad del planeta para producir alimentos por el calentamiento global se publicó primero en EFE Verde.


Artículo de Ana Tuñas Matilla publicado en https://efeverde.com/asi-cambiara-la-capacidad-del-planeta-para-producir-alimentos-por-el-calentamiento-global/