La recusación prosperó. Eso es lo primero que hay que decir, porque todo lo demás —el escrito mal construido, las citas inventadas, la jurisprudencia que no existe en ningún repertorio— queda subordinado a ese hecho procesal incontestable. Un tribunal alemán apartó a su propio juez tras examinar una impugnación de cuarenta páginas redactada íntegramente por […]