Allá por 1932, la selección inglesa de críquet viajó a Australia con un problema de considerables dimensiones llamado Donald Bradman. Y es que este extraordinario bateador acostumbraba a enviar la pelota a tomar viento con una facilidad francamente irritante para sus adversarios. Así que el capitán inglés, Douglas Jardine, ideó una táctica para neutralizarlo consistente […]
Opinión | CDL: El extraordinario caso del magnate mexicano Salinas Pliego ante los tribunales de Inglaterra y Gales (III)