El concurso de acreedores ha dejado de ser, definitivamente, un fenómeno eminentemente empresarial. En 2025, la insolvencia tiene rostro de persona física. Así lo confirman los últimos datos del cuarto trimestre del año recogidos por el Colegio de Registradores, que reflejan un incremento superior al 40% en las aperturas concursales y una hegemonía sin precedentes […]