Negarse a aceptar un cambio en las condiciones laborales puede estar protegido frente a las represalias empresariales, incluso aunque el trabajador no haya presentado una reclamación formal. Así lo ha establecido el Tribunal Supremo al confirmar la nulidad del despido de una peluquera canina de Sevilla, a la que su jefe despidió seis días después […]