• 15/05/2026 17:31

Impuesto de sociedades en Emiratos Árabes Unidos: claves del nuevo 9 %

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos, 22 segundos

Marina Ramírez Lorca, abogada especializada en fiscalidad internacional y socia de LorcaBase, despacho centrado en la constitución de sociedades y su estructuración legal y fiscal en los Emiratos Árabes Unidos

Emiratos Árabes Unidos

Durante años, el argumento comercial de los Emiratos Árabes Unidos fue inmejorable: cero impuesto sobre los beneficios empresariales. Ya no es cierto. Para los ejercicios iniciados a partir del 1 de junio de 2023, los Emiratos gravan los beneficios con un tipo del 9 %.

La norma de referencia, el Federal Decree-Law 47/2022, mantiene a tipo cero los primeros 375.000 dirhams de beneficio (algo más de 100.000 dólares) y aplica el 9 % al exceso. Las empresas pequeñas, con ingresos por debajo de tres millones de dirhams, pueden acogerse a un régimen simplificado hasta finales de 2026. Y desde enero de 2025, las multinacionales con facturación consolidada por encima de 750 millones de euros pagan un mínimo del 15 %, en línea con el Pilar Dos de la OCDE.

En menos de tres años, los Emiratos han pasado de ser una jurisdicción «exótica» a integrarse en el ecosistema fiscal internacional con todas las consecuencias: declaración anual, precios de transferencia, auditoría obligatoria y un calendario de cumplimiento que no admite improvisación.

La pregunta evidente es si el cambio acaba con el atractivo del país. Visto de cerca, la respuesta es matizada. El régimen sigue ofreciendo un tipo del 0 % a las empresas constituidas en Free Zone, las más de cuarenta zonas francas que definen la imagen empresarial emiratí, siempre que cumplan condiciones bastante exigentes: actividad cualificada y real, oficina, empleados, auditoría y precios de transferencia. La novedad no está tanto en el 9 % como en lo que se pide para no llegar a él. La sustancia económica, una idea que durante años circuló por las conversaciones técnicas sin demasiada consecuencia práctica, ha dejado de ser opcional.

Esto cambia las costumbres de quince años. Durante mucho tiempo bastaron una dirección postal, una licencia y un certificado para tener una sociedad en una Free Zone, y eso solía ser suficiente para operar tranquilo. Aquella estructura ligera ya no resiste el escrutinio. La autoridad fiscal emiratí mira con detalle la realidad operativa de cada entidad antes de reconocer el 0 %. Y las administraciones tributarias del país de origen del inversor (España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido) hacen otro tanto cuando detectan baja tributación efectiva y falta de organización. El buzón en Dubái, hasta hace poco un activo, hoy puede llegar a ser una contingencia.

Para quien sí construye estructura real, la propuesta sigue siendo competitiva. El 9 % está muy por debajo del tipo de cualquier país europeo. El 0 % de las Free Zones, bien armado, continúa existiendo. Y la extensa red de convenios para evitar la doble imposición que los Emiratos han firmado en los últimos quince años empieza a tener sentido pleno justo ahora, cuando hay un impuesto que coordinar. Lo decisivo es que el modelo de negocio justifique la presencia local por motivos económicos, no solo fiscales.

Hay además una lectura de fondo. El giro emiratí no es un caso aislado. Forma parte de un movimiento global que arranca con el proyecto BEPS de la OCDE, continúa con la directiva ATAD en Europa y culmina con el Pilar Dos. La idea de que existen jurisdicciones donde los beneficios se acumulan sin tributar en ninguna parte está siendo desmantelada. Los Emiratos, lejos de resistir, han hecho lo más inteligente: aceptar el nuevo marco y seguir ofreciendo un producto fiscal atractivo dentro de sus reglas. Centros financieros más antiguos no han sabido reaccionar con tanta agilidad.

Queda por ver cómo digiere todo esto el mercado local. La asesoría fiscal en Dubái ha vivido años de bonanza basados en un paradigma que ya no existe, y buena parte de las estructuras montadas bajo el modelo anterior necesitarán una revisión seria. Quien siga pensando que los Emiratos son lo que eran en 2019 puede llevarse alguna sorpresa. Quien entienda que el país ha cambiado de liga descubrirá que esta nueva liga, con su 9 % y su exigencia de sustancia, sigue siendo muy competitiva.

El rótulo de «cero impuestos» ya no se sostiene. Lo que queda detrás, sin embargo, es una jurisdicción fiscalmente más madura, más previsible y mucho mejor considerada internacionalmente. No es poco.

La entrada Impuesto de sociedades en Emiratos Árabes Unidos: claves del nuevo 9 % se publicó primero en Lawyerpress NEWS.


Artículo de Autor invitado publicado en https://www.lawyerpress.com/2026/05/15/impuesto-de-sociedades-en-emiratos-arabes-unidos-claves-del-nuevo-9/