Chile se avoca a aprender de la tecnología en práctica en Dinamarca sobre ciberseguridad y salud digital
La ciberseguridad en salud protege sistemas, dispositivos y datos sensibles de pacientes contra ataques, siendo crucial para evitar riesgos físicos, ya que las brechas de seguridad pueden retrasar diagnósticos y tratamientos. a ciberseguridad sanitaria es la práctica de proteger los sistemas sanitarios, los dispositivos y los datos confidenciales de los pacientes frente a ciberamenazas.
DINAMARCA
Dinamarca ha usado la ciberseguridad y la protección de datos como palancas para reforzar la confianza en sus redes de salud, en un contexto de creciente digitalización.
Dinamarca es reconocido globalmente como uno de los países más avanzados y seguros en materia de digitalización y ciberseguridad, integrando estas capacidades directamente en su robusto sistema de salud.
El sistema danés destaca por su alta digitalización, donde el historial clínico electrónico es universal. Esto exige una ciberseguridad avanzada para proteger datos cuyo valor en el mercado negro puede alcanzar hasta los $1,000 USD por registro. A nivel global, el sector salud enfrenta los costos más altos por violación de datos (promedio de $10.93 millones de dólares), lo que ha llevado a Dinamarca a aumentar la inversión en ciberseguridad dentro de su presupuesto de TI.
Para las redes de salud danesas, este conjunto de decisiones tuvo impactos muy concretos, seguridad por diseño en sistemas clínicos, registros sistemáticos de incidentes, copias de respaldo seguras, ciberhigiene y capacitación obligatoria para el personal, autenticación fuerte y comunicaciones internas protegidas.
Las instituciones sanitarias danesas han adoptado lineamientos muy prudentes frente a las redes sociales, especialmente en lo relativo a datos sensibles de salud.
CHILE
Chile ha puesto el foco en una cuestión muy concreta y políticamente sensible: cómo se protegen, comparten y usan los datos clínicos de las personas, entendiendo que eso ya es un componente directo de la calidad de la atención y de la seguridad de los pacientes.
Chile busca separar con rigor la comunicación institucional de cualquier interacción asistencial y derivar toda información sensible a plataformas seguras del sistema de salud.
Entre 2022 y 2024 el país desplegó una Estrategia Nacional de Ciber e Información y una estrategia específica para el sector salud, orientadas a anticipar, prevenir, detectar y gestionar incidentes en sistemas críticos.
A partir de 2025 comenzó además la implementación de la Directiva NIS2, que clasifica a los prestadores de salud como “entidades esenciales” y los obliga a contar con análisis de riesgo, planes de continuidad, gestión de incidentes y medidas robustas de seguridad en redes y sistemas.
Esto se tradujo en mayores exigencias técnicas mínimas, más capacidad operativa y una cooperación formal entre Ministerio de Salud, regiones y municipios para resguardar infraestructuras clínicas, historiales electrónicos y plataformas de telemedicina.
La protección de la privacidad en el entorno digital se volvió un eje de esta agenda, tanto en el manejo de datos clínicos como en la exposición de la población a las redes sociales.
