• 12/01/2026 14:26

Más allá del sueldo: el desafío está en la gestión financiera

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Enero siempre llega con una promesa silenciosa: este año sí. Sí se ahorrará, sí se pondrán las cuentas en orden, sí se dejará de vivir con la sensación de que cualquier imprevisto puede desbaratarlo todo. Pero esa promesa suele durar poco. No por falta de ganas, sino porque casi nadie cambia lo que realmente importa: la forma en que organiza su dinero.

En España, millones de personas con empleo estable y ingresos regulares tienen, aun así, una relación frágil con sus finanzas. No saben con exactitud cuánto gastan al mes, pagan comisiones bancarias sin darse cuenta y mantienen deudas caras mientras intentan ahorrar “cuando sobra algo”. La paradoja es clara: trabajan, cobran y aun así no sienten seguridad. “La mayoría de la gente no falla por falta de motivación, falla por falta de método”, explican los expertos del comparador financiero HelpMyCash.

En muchos hogares, la gestión del dinero sigue dependiendo de la fuerza de voluntad, una herramienta frágil y volátil. “Se cobra, se gasta y, con suerte, se ahorra. Así, el ahorro se convierte en una casualidad”, señalan los especialistas. Cambiarlo —dar prioridad a lo importante y vivir con lo que queda— no es cuestión de disciplina, sino de diseño. “Cuando todo el dinero está en la misma cuenta, las decisiones se toman con información engañosa. El saldo parece mayor de lo que es y el ahorro acaba siendo un colchón imaginario que se pisa sin darse cuenta”, añaden.

Por eso la clave está en separar y automatizar: no por comodidad, sino por protección. “Automatizar el ahorro o el pago de deudas el día de cobro no es sofisticado; es la manera de evitar que el cansancio, la rutina o un mal mes decidan por nosotros”, recuerdan. Menos decisiones, menos errores. No hace falta ser un experto en economía; basta con reducir el margen de improvisación.

Antes de pensar en invertir, hay otro paso que muchos olvidan: cerrar las fugas de dinero. No las evidentes, sino las discretas: comisiones bancarias asumidas como inevitables, suscripciones mantenidas por inercia, pagos aplazados encadenados y, sobre todo, deudas caras. “No tiene sentido invertir mientras se pagan intereses del 23%”, advierten los expertos. De lo contrario, cualquier esfuerzo de ahorro se neutraliza.

Otro gran ausente en muchas economías domésticas es el colchón financiero. No el destinado a catástrofes, sino el que cubre imprevistos cotidianos: una avería, una factura inesperada, una urgencia médica. Su función es simple y crucial: evitar que cualquier imprevisto termine en la tarjeta de crédito. “El error más común es querer construirlo de golpe y abandonar. Por eso conviene empezar con metas pequeñas y alcanzables, que ayuden a crear el hábito antes que buscar la cifra perfecta”, explican desde HelpMyCash. Aunque no genere intereses altos, este ahorro cumple una función vital: estabilidad. “Eso sí, siempre debe estar en una cuenta remunerada para no perder poder adquisitivo”, añaden.

Tener un presupuesto claro es otro paso fundamental. “No debe ser un ejercicio teórico ni rígido; funciona cuando se reconoce que se gasta, que hay meses irregulares y que el disfrute forma parte de la ecuación. Priorizar ahorro y reducción de deuda no significa eliminar todo lo demás, sino darle un lugar sin desordenar la vida”, señalan los expertos.

La deuda, especialmente la más cara, también se ha normalizado. En España, el pago a plazos se ha integrado en la vida cotidiana: cuotas pequeñas, intereses elevados y una falsa sensación de control. Reducir esa deuda debería ser una prioridad antes de cualquier otra decisión financiera. La reunificación puede ser útil, pero solo si reduce intereses, hace la cuota sostenible y cierra las líneas anteriores. “Sin un cambio de comportamiento, el problema no se soluciona, solo se aplaza”, advierten desde HelpMyCash.

Por eso, enero importa más de lo que parece. No como mes de promesas, sino como momento para tomar decisiones estructurales: cuántas cuentas tener, qué automatizaciones establecer, qué objetivos concretos marcar. La clave suele ser simple: dejar de improvisar. Porque, al final, el dinero no pide heroicidades. Pide método.

Fuente: HelpMyCash


Artículo de Redaccion DJ publicado en https://www.diariojuridico.com/mas-alla-del-sueldo-el-desafio-esta-en-la-gestion-financiera/