La contratación pública representa una oportunidad estratégica para impulsar el crecimiento empresarial; sin embargo, no todas las compañías logran acceder a ella. Uno de cada tres contratos públicos en España recibe una única oferta, pero no por falta de empresas capacitadas, sino porque muchas pymes ni siquiera llegan a participar. Esta es la principal advertencia lanzada por Licitaciones.io, plataforma tecnológica especializada en el análisis y monitorización de la contratación pública, quienes detectan “fallos estructurales” en el acceso a la contratación pública que están limitando la competencia.
Según el último estudio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia lanzado en el mes de febrero, el 34% de los contratos estatales cuenta con un solo licitador y en el 65% participan tres o menos empresas, lo que sitúa a España entre los países europeos con menor concurrencia.
“Este dato no refleja falta de tejido empresarial, sino un problema claro de acceso. Muchas pymes no se presentan porque no se enteran a tiempo, no entienden los pliegos o no tienen capacidad para preparar la oferta en plazo”, explica Alejandro Navas, portavoz de Licitaciones.io.
Barreras antes de competir
La CNMC identifica cuatro grandes obstáculos a la hora de presentarse a los distintos concursos públicos: dificultad para acceder a la información, complejidad normativa, requisitos desproporcionados en los pliegos y cargas financieras como avales o retrasos en los pagos.
En la práctica, el mayor bloqueo se produce en las primeras fases del proceso. La dispersión de fuentes, con miles de organismos publicando licitaciones, hace que muchas oportunidades pasen desapercibidas. De hecho, desde Licitaciones.io advierten que revisar únicamente la plataforma estatal implica perder cerca del 39% de las licitaciones SARA.
“La mayoría de las pequeñas y medianas empresas no cae en la fase de competir, cae antes. No encuentra la licitación, no sabe si encaja o no llega a tiempo”, señala Navas. A esta falta de visibilidad se suma la complejidad de los pliegos, documentos técnicos y extensos que requieren experiencia para ser interpretados correctamente. La propia CNMC ha planteado la necesidad de simplificar su lectura mediante resúmenes o “fichas rápidas”, todavía poco extendidas.
Errores que expulsan del proceso
Cuando las empresas logran avanzar, los errores formales siguen siendo una de las principales causas de exclusión, ya sea por documentación incompleta, fallos en la oferta económica o presentación fuera de plazo.
“El 80% de estos errores se evitaría con una mejor preparación y una guía clara adaptada a cada licitación”, apunta Navas, cuya recomendación es no apurar plazos. “Si no puedes tener la oferta lista 48 horas antes, probablemente no deberías presentarte” afirma.
Pese a estas barreras, la contratación pública sigue ofreciendo un amplio recorrido para las pymes, especialmente en servicios y en el ámbito local, donde la competencia es menor. Sin embargo, factores como la baja división en lotes, apenas un 10,33% de los contratos, siguen limitando el acceso de empresas de menor tamaño, tal y como recoge la Estrategia Nacional de Contratación Pública impulsada por la Oficina Independiente de Regulación y Supervisión de la Contratación.
Ante este contexto, desde Licitaciones.io defienden que gran parte de estas barreras ya pueden resolverse mediante tecnología aplicada al análisis de datos y a la automatización del proceso.
“La contratación pública no tiene un problema de falta de empresas, sino de acceso, tiempo y claridad. Mientras el sistema se adapta, la tecnología permite a las pymes identificar oportunidades, entenderlas y competir en igualdad de condiciones”, concluye Navas.