Esta iniciativa legislativa nace para garantizar que el dinero de los menores llegue a sus manos sin demora
LEY SARITA
Senadora Liliana Bitar “Con la Ley Sarita, los niños no tienen que esperar años por su cuota alimentaria”, Con dicha normativa se evita que los recursos se congelen en medio de la burocracia procesal. Esta realidad inspiró la historia de Sara Guiselle, el rostro detrás de la Ley Sarita.
Sancionada como Ley de la República el pasado 27 de agosto de 2025, esta norma ya es una realidad que protege a la infancia colombiana. La senadora Liliana Bitar, autora de la ley, conversó con el Senado sobre el origen de esta iniciativa y su impacto transformador en la protección de los derechos de la niñez.
¿QUIÉN ES SARITA?
Sarita es una niña de 10 años, que ha tenido una vida difícil, ya que presenta una discapacidad múltiple que afecta varias esferas de su organismo. Por un lado, tiene parálisis cerebral leve y retardo en el desarrollo psicomotor, y por otro, epilepsia focal, que le provoca rigidez en el lado izquierdo de su cuerpo.
Hace más de tres años, su mamá Daisy acudió al consultorio jurídico de la Universidad Militar en busca de ayuda, porque el padre de Sarita no estaba cumpliendo con la cuota de alimentos que le correspondía. Para ella, siendo madre de una niña con discapacidad, era prácticamente imposible trabajar.
FUNDAMENTO
En Colombia, cerca de 55,000 procesos ejecutivos de alimentos se encuentran estancados por retrasos judiciales. Esta parálisis administrativa ha provocado que miles de niños, niñas y adolescentes no reciban sus cuotas alimentarias a tiempo, dejando recursos vitales inmovilizados durante años y vulnerando su derecho a una vida digna.
Al conocer la historia de Sarita, la senadora Liliana Bitar impulsó una ley que permitiera garantizar que estos niños y niñas accedieran oportunamente a su cuota alimentaria y, con ello, a una mejor calidad de vida.
EFECTOS DE LA LEY
Esta ley entró en vigencia el pasado 27 de agosto y lo que busca es que el juez de familia pueda ordenar la entrega anticipada de los recursos que se vayan embargando mes a mes, ya sea de un porcentaje del salario o de la pensión del deudor, porcentaje que en Colombia no puede superar el 50%.
De esta manera, los niños, niñas y adolescentes no tienen que esperar hasta el final del proceso judicial para recibir su cuota alimentaria, sino que los recursos les lleguen de forma oportuna y anticipada, garantizando su manutención.
Con la Ley Sarita se dio un paso importante en humanidad y agilidad dentro de los procesos judiciales de alimentos.
Gracias a esta norma, hoy es posible obtener respuestas más rápidas, y los recursos destinados a los niños, niñas y adolescentes pueden llegar de manera más oportuna. Esta ley fortalece el acceso a la justicia y reafirma la protección de los derechos de la niñez.
