El debate climático en Europa suele plantearse como una confrontación entre partidarios convencidos y opositores ruidosos. Sin embargo, nuestra evidencia sugiere que el futuro de la política climática -en Europa y en España- no se decidirá en los extremos. Se decidirá en el centro.
En una encuesta a 19.328 ciudadanos en 13 países de la Unión Europea, pedimos a los encuestados que evaluaran 15 políticas climáticas específicas actualmente debatidas o implementadas a nivel europeo y nacional. Los resultados, de próxima publicación en Nature Climate Change, revelan un grupo amplio y electoralmente relevante: el Centro Condicional, que representa el 33% de los europeos.
Estos votantes no apoyan ni rechazan sistemáticamente las medidas climáticas. Su posición varía según la política concreta. Debido a su tamaño, determinan qué propuestas superan el umbral de mayoría del 50%.
Las mayorías son más estrechas de lo que parecen
De las 15 políticas que analizamos, solo cuatro superan actualmente el 50% de apoyo en el conjunto de la UE:
-
Un fondo europeo de inversión ferroviaria
-
Una prohibición de los jets privados
-
Estándares obligatorios de aislamiento de viviendas con subsidios para hogares de bajos ingresos
-
Un impuesto a los beneficios de las empresas de combustibles fósiles
En España, el número de políticas con apoyo mayoritario es superior a la media de la UE. Pero incluso allí, muchas medidas se sitúan cerca del umbral del 50% en lugar de contar con un respaldo claramente mayoritario. Es la diferencia entre viabilidad legislativa y bloqueo político. Y es ahí donde el Centro Condicional se vuelve decisivo.
Qué transforma el panorama político
Realizamos un ejercicio contrafactual centrado únicamente en los encuestados del Centro Condicional que habían respondido “neutral” ante una política determinada. Si esos votantes neutrales del Centro Condicional pasaran a apoyar la medida — sin modificar la posición de partidarios firmes, opositores u otros neutrales — el número de políticas con mayoría aumentaría de cuatro a diez de las quince analizadas (Figura 1).
Las medidas adicionales que superarían el 50% incluyen:
-
El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM)
-
Una prohibición a escala europea de la publicidad de combustibles fósiles
-
La ampliación del comercio de emisiones al transporte, la calefacción y la agricultura
-
Una prohibición de la venta de nuevos vehículos con motor de combustión con exenciones para combustibles sintéticos

Figura 1. Impacto potencial de movilizar al Centro Condicional. El panel A muestra la proporción media de encuestados en los distintos países que apoyan cada una de las 15 políticas (en verde), junto con la proporción de encuestados pertenecientes al Centro Condicional que respondieron “neutral” ante cada política (en amarillo). El panel B muestra el número de políticas que superan el 50% de apoyo, por país. El panel C muestra el número de políticas que superan el 50% de apoyo tras incorporar al Centro Condicional.
Un bloque electoral con peso legislativo
El Centro Condicional no es políticamente pasivo. Aproximadamente siete de cada diez declaran haber votado en las últimas elecciones al Parlamento Europeo — una tasa de participación cercana a la media general. En España, como en otros países, estos votantes se distribuyen entre las principales familias políticas, incluyendo partidos conservadores, socialdemócratas y formaciones nacionalistas de derecha. Son precisamente los partidos que con frecuencia sostienen coaliciones de gobierno.
Esto significa que cambios relativamente pequeños dentro de este grupo pueden alterar la aritmética parlamentaria. Unos pocos puntos porcentuales pueden determinar si se amplía el comercio de emisiones, si se aprueban prohibiciones regulatorias o si nuevos estándares sobreviven a la negociación legislativa.
Qué determina realmente su apoyo
¿Qué explica que los votantes condicionales apoyen o rechacen una medida climática? Ante todo, cómo se enmarca la política y qué consecuencias se espera que tenga.
Aproximadamente el 90% de las diferencias explicables en el apoyo dentro del Centro Condicional están vinculadas a cómo se presenta la política y a cómo se perciben sus costes y beneficios.
En otras palabras, lo que predomina es cómo está estructurada la medida — si se plantea como un impuesto, una prohibición, una subvención o un estándar — y qué consecuencias económicas se anticipan para los hogares y para la economía en general. En cambio, la ideología política, las características demográficas y las diferencias entre países explican solo una parte marginal.

La implicación para los responsables políticos es clara: las mayorías duraderas dependen de un diseño creíble, de costes y beneficios transparentes y de hacer visibles los efectos positivos esperados.
Cuando las políticas se perciben como justas en la distribución de cargas y tangibles en sus beneficios, el apoyo aumenta.
En el margen donde se ganan o se pierden las mayorías, la percepción y el diseño son decisivos.
Iván Savin es profesor titular de Analítica Cuantitativa en ESCP Business School.

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde.
Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)
Este blog de «influencers verdes» fue creado por Arturo Larena y ha sido finalista en los Premios Orange de Periodismo y Sostenibilidad 2023 en la categoría de «nuevos formatos».
La entrada Los votantes que podrían decidir el futuro climático de Europa y de España. Por Iván Savin (ESCP Business School) se publicó primero en EFEverde.