• 03/02/2026 17:05

El suelo forestal está saturado de agua y sigue lloviendo, ¿qué pasará?

(origen) Ana Tuñas Matilla Feb 3, 2026 , , , , , , , , ,
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Ana Tuñas Matilla

Las persistentes e intensas lluvias de las últimas semanas han recargado el suelo forestal de Península y Baleares hasta el punto de que ya no puede absorber más agua, lo que aumenta el riesgo de avenidas, máxime cuando se prevé que en los próximos días continuará lloviendo.

El Laboratori Forestal Catalá, iniciativa conjunta del CREAF y el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Catalunya (CTFC), ha desarrollado un modelo que permite monitorizar casi en tiempo real el agua que acumulan los bosques.

La herramienta calcula diariamente el contenido de agua en el suelo y el estrés hídrico de la vegetación, ha explicado a EFEverde el científico de datos de CREAF Víctor Granda.

Para ello, parte de datos de estaciones meteorológicas estatales (Aemet), catalanas (MeteoCat), andaluzas (RIA) y gallegas (MetegoGalicia) que son interpolados a toda la Península Ibérica y Baleares, que se combinan con datos de la estructura del suelo de SoilGrids y del Inventario Forestal Nacional del Ministerio para la Transición Ecológica.

Suelos llenos

«Juntamos todos estos datos, aplicamos un modelo que hemos desarrollado y eso nos da como resultado el contenido hídrico del suelo del bosque. A partir de ahí podemos saber cuán saturado está ese suelo y si hay traslado de agua a superficie y profundidad», según Granda.

Salvo en zonas del sur de Aragón y del norte de Castilla-La Mancha, ahora mismo, el mapa muestra que el suelo forestal está «lleno» en toda la Península y Baleares, lo que implica que, dado que seguirá lloviendo, veremos picos de «agua azul», es decir, agua que sale del bosque y se va a ríos o acuíferos.

Además, cuando deje de llover, el agua que ha absorbido el bosque se irá soltando poco a poco, según Granda, que ha señalado que estos datos permiten elaborar indices de riesgo de incendio, lo que es muy importante para poder diseñar las campañas de extinción.

Ante la saturación de los suelos forestales, «podemos entrar en riesgo de inundación, de avenidas. El bosque se regula y, cuando ya no puede absorber más agua, ese agua se traslada a las cuencas, que son las que deben ver cómo controlan la situación», ha insistido.

 

Monitorización de cuencas

Desde las confederaciones hidrográficas del Tajo y de Miño-Sil han explicado a EFEverde cómo monitorizan la situación para, en caso de ser necesario, alertar las autoridades competentes para proteger a la población.

Está siendo un año hidrológico húmedo, con cantidades de agua que en el caso de la cuenca Miño-Sil superan en un 20 % a la media, según el jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica, Carlos Ruiz del Portal, que ha apuntado que lo más significativo es la concentración de agua en los últimos diez días de enero y que prevé que se repetirá estos días.

En circunstancias así, la situación se monitoriza en tiempo real con los datos que toman 120 estaciones de control distribuidas en ríos y embalses y para cada una de la cuales hay establecidos distintos umbrales de riesgo (amarillo, naranja y rojo).

Para la toma de decisiones, estos datos se combinan con modelos que basados en predicciones meteorológicas y que permiten predecir caudales a seis días vista. El objetivo, poder anticiparnos y, en caso de ser necesario, dar aviso a los servicios de protección civil, que son los que activan planes de emergencia en cada zona, ha apuntado.

En este sentido, desde la confederación del Tajo han explicado que cuando se declara un aviso hidrológico en una de las estaciones de control de aforo se da conocimiento de forma inmediata a las autoridades competentes en protección civil para que puedan evaluar la situación y tomar medidas.

Entre las herramientas que permiten anticiparse, están los Sistemas Automáticos de Información Hidrológica (SAIH) que las confederaciones usan tanto para la gestión de recursos hídricos, como para la previsión y control de avenidas en coordinación con los organismos de protección civil. Estos sistemas ofrecen información en tiempo real que puede consultar cualquier ciudadano.

Protección Civil activa la Unidad de Valoración de Riesgos

Desde Protección Civil han apuntado que en estos momentos no se activado ningún mecanismo especial por las lluvias y que se está aplicando el procedimiento habitual en este tipo de situaciones: la monitorización del episodio por parte Unidad de Valoración de Riesgos (UVR).

Coordinados por la Dirección General de Protección Civil, participan todos los organismos dependientes del Gobierno central involucrados en la previsión, evaluación y seguimiento de la emergencia.

En este caso: AEMET, confederaciones hidrográficas dependientes de la Dirección General del Agua, unidades de Protección Civil de las Delegaciones del Gobierno de las zonas previsiblemente afectadas, organismos relacionados con movilidad e infraestructuras (DGT, Renfe, AENA…) y los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Ante el episodio de lluvias intensas y extraordinariamente persistentes, la UVR ha iniciado su actividad este martes, con antelación al aviso realizado, para poder prevenir y anticiparse a sus posibles efectos adversos.

Preocupa Andalucía

Se mantendrán estas reuniones, en muchos casos en doble sesión diaria, hasta que la situación del episodio se de por finalizada, ha añadido.

El objetivo, recabar información sobre la situación emergencia, evaluar sus posibles efectos y estar preparados para la movilización de la ayuda pertinente solicitada por las autonomías, que son las administraciones competentes en materia de seguridad y protección civil.

En caso de necesidad, Protección Civil coordinaría la respuesta del Estado a las peticiones de apoyo y ayuda solicitadas, según la misma fuente, que ha apuntado que las zona que más preocupa es Andalucía, donde la borrasca Leonardo tendrá mayor impacto.

Entre los riesgos en episodios de lluvia como el actual: inundaciones, deslizamientos de tierra, sobre todo aguas abajo por la cantidad de agua trasladada por los cauces, caídas de ramas y árboles y posibles como daños en bienes e infraestructuras.

Más naturaleza, menos hormigón

Por su parte, el cofundador del Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF) Tony Herrera, ha explicado que los ríos se están comportando como lo hacen siempre en este tipo de situaciones: desbordarse y ocupar la llanura de inundación.

«No se salen del que es su espacio, pero el ser humano no aprende, y construimos, confinamos y ocupamos las zonas inundables que se sabe que en cualquier momento se pueden inundar».

La población debe asumir que cada x años y, de manera cada vez más frecuente por el cambio climático, los ríos ocuparán esas zonas, por lo que hay que buscar alternativas, ha advertido.

La primera, reubicar a las familias que viven en las zonas de mayor riesgo, y donde no sea posible, antes de meter más hormigón para intentar encauzar los ríos, adoptar medidas basadas en la naturaleza como, por ejemplo, ampliar la zona del río aguas arriba de zonas pobladas.

Para reducir el riesgo de inundaciones, también hay que restaurar los ríos y sus riberas, con medidas, como, por ejemplo, la eliminación de barreras fluviales en desuso, pues estas infraestructuras retienen y elevan el nivel de la lámina de agua incrementando con ello el riesgo, sobre todo en zonas urbanas. EFEverde

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Artículo de Ana Tuñas Matilla publicado en https://efeverde.com/el-suelo-forestal-esta-saturado-de-agua-y-sigue-lloviendo-que-pasara/