J.L. Fdez-Checa
Madrid.- El Reloj del Juicio Final, un símbolo creado por el Boletín de Científicos Atómicos para mostrar al mundo los riesgos que enfrenta la humanidad, se sitúa actualmente a 85 segundos de la medianoche, el punto más próximo al fin del mundo en sus casi ocho décadas de historia . Cuatro segundos más cerca que el año pasado pero con los mismos protagonistas: la tensiones geopolíticas, con la amenaza nuclear y la erosión de la cooperación internacional, y la crisis climática.
El cambio climático, un factor constante en la cuenta regresiva
Desde 2007, el Boletín de Científicos Atómicos incorporó el cambio climático como uno de los elementos determinantes en la posición de las manecillas del reloj. Los expertos advierten que el deterioro ambiental y el calentamiento global son amenazas existenciales que, junto con los riesgos nucleares, empujan al planeta hacia una catástrofe global. En las últimas actualizaciones, los científicos han subrayado que el impacto del cambio climático se ha acentuado, con temperaturas récord, incendios forestales, inundaciones y fenómenos extremos que agravan la vulnerabilidad del planeta.
En 2024, el reloj se mantuvo a 90 segundos de la medianoche, destacando que la Tierra había vivido “el año más caluroso jamás registrado”. Sus promotores alertaron entonces de que los desastres naturales derivados de la crisis climática, como las inundaciones y los incendios, eran una señal inequívoca del deterioro ambiental global. En 2025, el Boletín recordó que el impacto del cambio climático se había intensificado y que las enfermedades emergentes y los avances tecnológicos sin control aumentaban los riesgos para la humanidad.
Una advertencia científica sobre la inacción global
Los científicos del Boletín, entre ellos varios premios Nobel, insisten en que la falta de acción frente al cambio climático es tan peligrosa como la proliferación nuclear. En sus comunicados, han pedido a los gobiernos acelerar la descarbonización del planeta y adoptar políticas más ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
En ediciones anteriores, los expertos ya habían señalado que el calentamiento global podría elevar la temperatura del planeta entre tres y ocho grados centígrados a finales de siglo, un escenario que calificaron de “catastrófico”. También alertaron de que la falta de recursos naturales, como el agua, podría desencadenar conflictos entre naciones, subrayando que la crisis climática no es solo un problema ambiental, sino también un riesgo para la estabilidad global.
El reloj como símbolo de urgencia planetaria
El Reloj del Juicio Final, creado en 1947 por científicos vinculados al Proyecto Manhattan, se ha convertido en un referente global sobre los peligros que amenazan la supervivencia humana. Desde su creación, ha sido ajustado en múltiples ocasiones, pero nunca había estado tan cerca de la medianoche como en los últimos años. Su mensaje es claro: la humanidad se encuentra en un punto crítico y la crisis climática es uno de los motores principales de esa cuenta atrás.
La presidenta del Boletín de Científicos Atómicos, Alexandra Bell, durante una rueda de prensa este martes, en Washington (Estados Unidos), puso el foco en la decadencia de la cooperación internacional y en las decisiones de la Administración del presidente, Donald Trump, como factores decisivos para esta aproximación.
«Trump está desmantelando activamente medio siglo de esfuerzos de control de armas para mantener la estabilidad entre las dos naciones con mayor arsenal nuclear del mundo (EE.UU. y Rusia) y ha estado atacando las herramientas y tecnologías que pueden ayudarnos a gestionar el cambio climático», declaró Bell. EFEverde
jfch
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