El sector educativo muestra hoy un compromiso innegable con la sostenibilidad. Cada vez más centros integran en su día a día criterios de eficiencia energética, gestión responsable del agua y los residuos, y medición de su huella ambiental, tanto para reducir costes a medio y largo plazo, como por convicción.
Las escuelas actúan como agentes de cambio social y están transmitiendo, a través del ejemplo y la formación, los valores del desarrollo sostenible a las futuras generaciones.
Sin embargo, en medio de la acelerada digitalización que han experimentado las aulas en los últimos años, el impacto ambiental de las herramientas tecnológicas puede pasar desapercibido. Se ha convertido en un punto ciego dada la necesidad de modernizar el aprendizaje, pero abordarlo resulta fundamental para mantener la coherencia y cumplir con lo que se predica en los proyectos educativos.
Para ponerlo en contexto, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de Naciones Unidas advierte que el sector tecnológico ya es responsable de hasta un 4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero1 y generó más de 60.000 millones de kilogramos de residuos electrónicos.
De toda esa tecnología desechada, apenas un 22% se recogió y recicló de manera controlada2. La cuestión de fondo no es si debemos abrazar la tecnología en la educación, sino cómo integrarla sin que la factura la acabe pagando el medio ambiente.
Comprender la huella ecológica de un dispositivo implica mirar mucho más allá de la electricidad que consume mientras el alumnado lo utiliza. En el caso de los ordenadores portátiles, por ejemplo, alrededor del 80% de sus emisiones de carbono se producen durante su fabricación3.
Por ello, el primer paso hacia una gestión ambiental excelente es abandonar la inercia de las renovaciones automáticas y evaluar las necesidades reales.
Asentar la economía circular en los cimientos del sistema educativo exige alargar la vida útil de los equipos existentes mediante el mantenimiento preventivo y la reparación. Esta es siempre la decisión más sostenible.
Cuando la adquisición de nuevos dispositivos es verdaderamente necesaria, la elección de la tecnología puede marcar una gran diferencia. Optar por sistemas de impresión de inyección de tinta con tecnología sin calor permite a los colegios reducir su consumo energético de forma drástica y generar menos residuos en comparación con las impresoras láser.
En el caso de las presentaciones, priorizar la versatilidad de los proyectores frente a las pantallas planas fijas optimiza la visibilidad en el aula sin la necesidad de instalar dispositivos pesados, de difícil integración y reciclaje.
Para acompañar a los centros en esta transición sin que suponga una carga inasumible, herramientas como la Guía para la compra sostenible de TIC en el sector educativo, elaborada por el Centro de Estudios de Buen Gobierno de ESCI-UPF con la colaboración de Edutech Clúster, DIRSE y Epson, resultan clave.
Este documento funciona como una hoja de ruta práctica para que los equipos directivos puedan exigir a sus proveedores certificaciones internacionales de gestión ambiental y priorizar equipos diseñados bajo la lógica de la economía circular.

La sostenibilidad tecnológica se consolida en el día a día. Implicar a toda la comunidad educativa en el cuidado de los equipos tiene un impacto directo e inmediato.
Medidas tan sencillas como una configuración adecuada de los modos de ahorro de energía y garantizar el apagado total de los dispositivos cuando no se utilizan puede llegar a reducir su consumo eléctrico hasta en un 76%4.
Los colegios, institutos y universidades que asuman hoy el reto de alinear su transición digital con la sostenibilidad ambiental optimizarán sus recursos y ejercerán como un referente para sus estudiantes.
Porque la mayor lección de coherencia que podemos dar en un aula es demostrar que la innovación, la sostenibilidad y el respeto por nuestro entorno forman parte de un mismo propósito.
Pilar Codina es gerente de Sostenibilidad Corporativa de Epson Ibérica.

1https://documents1.worldbank.org/curated/en/099121223165540890/pdf/P17859712a98880541a4b71d57876048abb.pdf
Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde.
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Este blog de «influencers verdes» fue creado por Arturo Larena y ha sido finalista en los Premios Orange de Periodismo y Sostenibilidad 2023 en la categoría de «nuevos formatos».
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