Cada primavera, entre tambores e incienso, el Estado activa una de sus potestades más excepcionales: el indulto. No como mecanismo ordinario, sino como gesto excepcional que, en el marco de la Semana Santa, adquiere un significado que desborda el plano jurídico. Y ahí surge la incomodidad: ¿qué hace una decisión política de esta naturaleza vinculada […]