En los últimos años, pocas palabras han gozado de tan buena reputación corporativa como Compliance. Suena bien, tranquiliza consejos de administración y decora memorias anuales. Tenerlo parece sinónimo de hacer las cosas correctamente. El problema surge cuando el compliance se convierte en un ejercicio estético, más pensado para ser mostrado que para ser aplicado. Porque […]