• 20/02/2026 04:21

Cómo dividir sin problemas los bienes en un divorcio

(origen) Redacción Feb 20, 2026 , , , , , ,
Tiempo estimado de lectura: 3 minutos, 52 segundos

Manuel Hernández García, Director y socio del bufete Vilches Abogados

Vilches Abogados

Hablar de divorcio no es fácil, y mucho menos cuando entra en juego el patrimonio. A menudo, las dudas sobre el reparto de bienes aparecen incluso antes de iniciar el proceso: miedo a perderlo todo, sensación de injusticia o desconocimiento total de qué dice la ley.

Demasiado cuando además no estás pasando por tu mejor momento.

La realidad es que la división de bienes en un divorcio no depende de qué quiere cada uno, sino de normas legales muy concretas. Conocerlas desde el principio evita negociaciones tensas y procedimientos demasiado largos y costosos.

#01.-¿Por qué es tan importante la división de bienes en un divorcio?

La división del patrimonio común no solo afecta a cuestiones económicas inmediatas, sino que puede tener consecuencias a largo plazo: deudas, hipotecas, impuestos, uso de la vivienda familiar o incluso futuras reclamaciones judiciales.

Una mala gestión del reparto de bienes llega a alargar el proceso de divorcio durante años, por no hablar de cómo aumenta los costes legales y crea conflictos difíciles de gestionar. Justo para evitar eso, conocer las reglas básicas y las opciones disponibles es clave para tomar decisiones informadas.

#02.-El régimen económico matrimonial: el punto de partida

Antes de hablar de cómo se reparten los bienes, es fundamental saber bajo qué régimen económico se celebró el matrimonio. En nuestro país, los más habituales son tres:

  • Sociedad de gananciales
  • Separación de bienes
  • Régimen de participación

Este régimen puede haberse elegido expresamente en capitulaciones matrimoniales o aplicarse por defecto según la comunidad autónoma.

Veamos cada uno con detalle.

¿Qué es la sociedad de gananciales?

Es el régimen económico más común en España.

En él, todos los bienes y ganancias obtenidos durante el matrimonio pertenecen a ambos cónyuges por igual, independientemente de quién los haya generado.

Por ejemplo, salarios, viviendas compradas o cualquier ahorro generado mientras dura la sociedad de gananciales (el matrimonio). Aun así, debes saber que no todo se reparte.

Existen bienes que se consideran privativos, como los adquiridos antes del matrimonio por cada cónyuge, las herencias y donaciones recibidas de forma individual y cualquier otro bien conseguido con dinero particular (es decir, cualquier cosa que hayas conseguido si puedes justificar que utilizaste dinero tuyo y no de ambos).

Llegado el momento, solo los bienes gananciales se incluyen en el reparto.

¿Cómo se reparten los bienes gananciales?

Con el divorcio se disuelve la sociedad de gananciales y se procede a su liquidación. El reparto, salvo acuerdo distinto, es al 50%.

El proceso habitual incluye un inventario (de bienes y deudas), una valoración económica (de todo lo que es de ambos) y una adjudicación de bienes o reparto del dinero. Si no se llega a un acuerdo, será un juez quien decida.

¿En qué consiste la separación de bienes?

En este régimen, cada cónyuge mantiene la propiedad exclusiva de los bienes que adquiere durante el matrimonio. No existe un patrimonio común, salvo bienes comprados conjuntamente.

¿Hay que repartir algo en el divorcio?

En principio, no hay reparto global de bienes, ya que cada uno conserva lo suyo. Sin embargo, sí pueden surgir conflictos en casos como inmuebles comprados a nombre de ambos, negocios familiares o cuentas bancarias compartidas.

En estos casos, se reparte según el porcentaje de titularidad o lo que se haya aportado.

Por otro lado, el Código Civil prevé, en algunos casos, una compensación económica para el cónyuge que haya trabajado para la familia sin recibir retribución o haya visto perjudicada su carrera profesional. Solo ten en cuenta que no es automática y debe justificarse.

#03.-La importancia de los acuerdos amistosos en los divorcios

La forma más sencilla y menos conflictiva de dividir los bienes es mediante un divorcio de mutuo acuerdo. En este caso, las partes pactan cómo se repartirá el patrimonio y lo reflejan en el convenio regulador. No obstante, este convenio debe ser aprobado judicialmente o por notario, según el caso.

Las ventajas fundamentales de este tipo de acuerdo son para tener en cuenta por su impotencia:

  • Menor coste económico.
  • Tramitación más rápida.
  • Menor desgaste emocional

Además de que suelen ser más flexibles que las soluciones impuestas por un juez.

¿Qué pasa si no hay acuerdo?

Algo que lamentablemente vemos a menudo en nuestro bufete. Cuando las circunstancias de la ruptura no hacen posible llegar a un acuerdo, la división de bienes se realiza por vía judicial. Esto implica todo lo contrario a lo que acabamos de comentar:

  • Un procedimiento más largo
  • Mayor coste en abogados y peritos
  • Conflictos que enquistan el llegar a una solución a gusto de la ex pareja

En estos casos, el juez aplicará estrictamente la ley y el régimen económico matrimonial, algo que, evidentemente, tiene menor margen para soluciones personalizadas.

¿Se puede modificar el reparto después del divorcio?

Una vez aprobado judicialmente el convenio regulador o dictada sentencia, modificar el reparto de bienes no es sencillo. Solo es posible en casos muy concretos, como la existencia de vicios en el consentimiento o la ocultación de bienes.

Por eso es tan importante hacer un inventario completo y un reparto bien estudiado desde el principio. En cualquier caso, contar con asesoramiento legal previo ayuda a evitar sorpresas desagradables.

#04.-Puntos más conflictivos en el reparto de bienes

El principal y, en la mayoría de los casos, es el domicilio familiar.

La vivienda suele ser el bien más valioso y emocionalmente sensible. Su reparto depende de factores como el régimen económico, quién es el titular o, y esto es muy importante, si existen hijos menores.

Aunque la propiedad se reparta, el uso de la vivienda puede atribuirse a uno de los cónyuges, especialmente si hay hijos, lo que no siempre coincide con la titularidad.

Deudas y cargas: no solo se reparten bienes

Fundamental: en todo divorcio también deben tenerse en cuenta las deudas (hipotecas, préstamos, avales…).

En gananciales, las deudas contraídas durante el matrimonio suelen ser comunes.

En separación de bienes, dependerá de quién las haya asumido.

Un error frecuente es pensar que el divorcio libera automáticamente de una hipoteca compartida, cuando en realidad el banco no queda vinculado por el acuerdo entre los cónyuges, por lo que deben seguir haciéndole frente los dos.

Aspectos fiscales a tener en cuenta

La división de bienes implica consecuencias fiscales porque, aunque algunas operaciones están exentas de impuestos si se realizan dentro de la liquidación del régimen económico matrimonial, hay otras que pueden generar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y la Plusvalía municipal.

Dividir los bienes en un divorcio no tiene por qué, obligatoriamente, convertirse en una batalla, y ayuda una adecuada elección del régimen económico matrimonial. Cada situación es distinta, por lo que la mejor forma de proteger tus intereses es contar con ayuda profesional especializada que te ayude a tomar decisiones informadas y evitar problemas futuros.

La entrada Cómo dividir sin problemas los bienes en un divorcio se publicó primero en Lawyerpress NEWS.


Artículo de Redacción publicado en https://www.lawyerpress.com/2026/02/20/como-dividir-sin-problemas-los-bienes-en-un-divorcio/