La creciente digitalización del sistema sanitario exige maximizar el valor del dato sin comprometer su protección. En este contexto, el Espacio Nacional de Datos de Salud (ENDS) se configura como la infraestructura estratégica para facilitar el uso seguro de datos sanitarios, especialmente para investigación, planificación y políticas públicas.
Su objetivo es permitir el acceso y reutilización controlada de información de salud bajo estrictas garantías de privacidad y gobernanza, alineado con el futuro marco europeo del Espacio Europeo de Datos Sanitarios.
El ENS como pilar de seguridad
La base normativa que sostiene esta arquitectura es el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), regulado por el RD 311/2022.
El ENS establece los principios y controles obligatorios para los sistemas del sector público y sus proveedores tecnológicos, estableciendo tres categorías diferentes dependiendo del tipo de información tratada: BÁSICA, MEDIA, ALTA.
Dado que los datos sanitarios son especialmente sensibles, la categoría que les corresponde es la ALTA, lo que implica:
- Análisis formal de riesgos
- Auditorías periódicas
- Controles técnicos reforzados
- Protección criptográfica avanzada
- Trazabilidad y monitorización de accesos
Estas medidas garantizan confidencialidad, integridad, disponibilidad, autenticidad y trazabilidad.
ISO 27001 como complemento internacional
Junto al ENS, la norma ISO/IEC 27001 aporta un enfoque estructurado de gestión de riesgos mediante un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información (SGSI), reforzando la mejora continua y la alineación con estándares globales.
ENDS + ENS: seguridad operativa real
En la práctica, el ENDS define el marco funcional de acceso a datos, mientras que el ENS determina cómo deben protegerse los sistemas que los alojan y procesan.
A través de Entornos de Procesamiento Seguro, se aplican controles de categoría ALTA, limitaciones de extracción, monitorización continua y auditorías, en coherencia con el RGPD y el principio de responsabilidad proactiva.
Beneficios estratégicos para el sistema sanitario
Una correcta integración entre ENDS y ENS permite:
- Incrementar la confianza ciudadana.
- Reducir riesgos regulatorios y sancionadores.
- Facilitar la interoperabilidad segura.
- Impulsar la investigación y la innovación en salud.
- Mejorar la planificación sanitaria basada en datos.
En un entorno donde la ciberseguridad es un riesgo estructural para el sector sanitario, contar con marcos robustos no es opcional: es imprescindible.
Conclusión
El ENDS solo será eficaz si se sustenta en una aplicación rigurosa del ENS y en marcos sólidos de gestión de riesgos. En el ámbito sanitario, la seguridad no es un complemento tecnológico: es la condición imprescindible para generar confianza, innovación y sostenibilidad en el uso del dato.