Ana Tuñas Matilla
Limitar el número de especies que se puede tener como mascota es clave para garantizar su salud y la de las personas, según expertos consultados por EFE Verde, que consideran que la forma más efectiva de conseguirlo es con listados positivos como los que se publicarán a partir del año que viene en España en cumplimiento de la Ley de Bienestar Animal.
Cada 6 de julio, se celebra el Día Mundial de la Zoonosis para concienciar sobre los riesgos que comportan las enfermedades que se transmiten de animales a humanos y que, en todo el mundo, causan unos 2,7 millones de muertes cada año.
Según datos de la Organización Mundial de Sanidad Animal, el 60 % de los agentes patógenos que causan enfermedades humanas tienen su origen en los animales domésticos o silvestres y el 75 % de las enfermedades humanas infecciosas emergentes tienen un origen animal.
El comercio de animales silvestres es un factor determinante en la transmisión de patógenos de animales a humanos, según un estudio publicado en Nature, en el que expertos de Estados Unidos y Europa analizaron datos de 40 años.
Se calcula que en España hay 8,7 millones de animales exóticos de compañía, principalmente aves (5 millones), mamíferos pequeños (1,5 millones) y reptiles (1,4 millones).
A más especies, más riesgos
Aunque los perros y gatos también transmiten enfermedades, la diferencia está en que estas las conocemos e, incluso, están legisladas. El problema con las especies exóticas es que hay tantas que ni sanitarios ni veterinarios pueden saber todas las enfermedades que pueden tener y transmitir, ha advertido el veterinario especializado en animales silvestres y zoonosis Héctor Sanz Cabañes.
Entre las especies exóticas más populares, las hay que pueden transmitir enfermedades muy graves, como es el caso de las tortugas, que son portadoras naturales y asintomáticas de Salmonella y que, probablemente, muchas personas desconcen que son más peligrosas que los alimentos para coger salmonelosis (infección intestinal), ha explicado el experto en declaraciones a EFE Verde.
Otras especies, como los primates, pueden transmitir el SIV, que es prácticamente idéntico al VIH (virus de la inmunodeficiencia humana que si no se trata puede derivar en SIDA), o STLV, que provoca tumores.
«Ni la sanidad ni los veterinarios estamos preparados. Un veterinario generalista (de mascotas convencionales) no está preparado ni conoce todas las enfermedades que, por ejemplo, puede tener un primate», algo que ahora puede resultar anecdótico, porque su tenencia está prohibida en España, pero que en su día no lo fue.
Además, hay un montón de especies que ahora están de moda, como los petauros o los kinkajús, que puede transmitir «de todo», y ciertas aves exóticas, como los loros, que pueden contagiar clamidia psitacosis, «que si te afecta a los pulmones, tienes muchas papeletas de tener una neumonía y morirte».
La importancia de limitar
Si no se puede garantizar la atención veterinaria de las mascotas, tampoco se puede garantizar la salud de sus tenedores, algo que, en su opinión, sólo se puede solucionar limitando claramente las especies que se pueden tener.
«En el momento en que limitas, en vez de poder tener todas las especies del mundo habidas y por haber, excepto las prohibidas, sólo se podrán tener esas especies y sólo habrá que saber sobre ellas», entonces será mucho más sencillo garantizar la atención veterinaria para que esos animales estén sanos y sus dueños no puedan contraer las enfermedades que transmiten.
Habitualmente, esos listados se basan en unas 20 ó 30 especies, no tiene sentido que sean muchas más porque, si no, las ventajas se diluyen, según el experto, que ha apuntado que, además, suelen estar abiertas a nuevas incorporaciones.
Antes de que surja un problema
Hasta la fecha, en España sólo ha habido «listados negativos», es decir, listas en las que figuran especies prohibidas que no se pueden tener ni comercializar en España, según la portavoz de la Coalición para el Listado Positivo, Olga Martín.
Esos listados son «reactivos», es decir, prohíben una especie, como, por ejemplo, las exóticas invasoras, cuando aparece un problema, mientras que los positivos son «proactivos», o lo que es lo mismo, permiten adelantarse a posibles inconvenientes porque las especies son evaluadas previamente.
Entre otras cuestiones, se evalúan los riesgos que pueden comportar para la salud humana, de forma que sólo se consideran aptas como mascotas aquellas que se determina que no son peligrosas para la transmisión de enfermedades.
También se analizan otros factores como la seguridad ciudadana, el impacto en el medio y el bienestar del animal (si se pueden asegurar buenas condiciones en un entorno doméstico o si se le puede proporcionar una dieta o una atención veterinaria adecuadas).
Como son listas cerradas, cuando se publiquen será mucho más fácil identificar qué especies no se pueden tener, algo que ahora a veces que no queda claro, ha subrayado Martín, que ha explicado que el primer listado que saldrá será el de mamíferos, al que seguirán los de reptiles, aves, invertebrados y peces. EFE Verde
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