Fue captado en un descampado. Y allí, entre la tierra y la penumbra, un hombre que se hacía llamar «Tomy» le tendió la mano y le ofreció ser sus ojos dentro de la casa de Luis Bárcenas. Solo años después supo Sergio Ríos que aquel «Tomy» era el comisario de la Policía, José Manuel Villarejo. […]