Elisa Mouliaá no se sentará el lunes frente al magistrado Arturo Zamarriego. Lo ha dicho ella misma, por escrito, en X, y lo ha dicho con una coartada que tiene algo de novelesco: está trabajando «entre Dubái y distintas zonas del Mar Rojo», en aguas donde —asegura— las comunicaciones son limitadas o sencillamente no existen. […]
Mouliaá esquiva al juez desde el Mar Rojo, pero Zamarriego ya no se lo cree: ‘Fraude de ley’