• 27/06/2026 19:23

La personalidad jurídica de la naturaleza gana terreno como fórmula para reforzar la protección ambiental

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Por J.L. Fdez.-Checa

Madrid.- El reciente anuncio de una propuesta parar dotar de personalidad jurídica propia a la marisma de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, en Bizkaia, se enmarca en la corriente internacional de los llamados Derechos de la Naturaleza, que plantea reconocer a determinados ecosistemas como sujetos de derecho, con capacidad para defenderse jurídicamente y exigir su protección.

Se trata de un enfoque muy innovador en derecho ambiental que en España ya cuenta con experiencias emblemáticas: el Mar Menor obtuvo su reconocimiento como  personalidad jurídica mediante la Ley 19/2022, aprobada tras una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) respaldada por más de 600.000 firmas.

La norma convirtió este espacio natural en el primer ecosistema de Europa con derechos propios, entre ellos el derecho a existir, a regenerarse naturalmente, a ser protegido y restaurado, y a contar con una gobernanza basada en la participación ciudadana.

Un cambio de paradigma jurídico

La personalidad jurídica del Mar Menor fue avalada por el Tribunal Constitucional en noviembre de 2024. El alto tribunal señaló que se trata de una norma “singular” que crea un nuevo tipo de persona jurídica con derechos específicos vinculados a la protección ambiental y explicó que refleja una visión más ecocéntrica en la interpretación del artículo 45 de la Constitución.

El Gobierno aprobó en febrero de 2025 el real decreto que regula los órganos de representación y gobernanza del Mar Menor y su cuenca, lo que permitió la aplicación efectiva de su personalidad jurídica. El ecosistema está representado por un comité de representantes, una comisión de seguimiento —conocida como los guardianes y guardianas de la laguna— y un comité científico. Un entramado institucional que pretende dotar al espacio natural de capacidad de obrar para la defensa de los derechos que la ley le reconoce.

El modelo ha recibido reconocimiento internacional. La ILP que impulsó la ley fue galardonada con el “World Future Policy Award”, considerado uno de los principales premios mundiales en materia de soluciones políticas para la defensa de la naturaleza.

De objeto a sujeto de derechos

La filosofía que sustenta esta corriente jurídica supone pasar de considerar la naturaleza como un mero objeto de protección a reconocerla como sujeto de derechos por su valor intrínseco, con independencia de su utilidad para el ser humano. Esta transformación busca superar un enfoque estrictamente antropocéntrico y avanzar hacia una concepción que valore los ecosistemas por sí mismos.

La Constitución de Ecuador en 2008 fue uno de los primeros hitos al reconocer que la naturaleza tiene derecho a existir y mantener sus ciclos vitales. Desde entonces, diversos países han adoptado fórmulas similares, como Bolivia con la Ley de Derechos de la Madre Tierra o el reconocimiento del río Whanganui en Nueva Zelanda. En Colombia, el río Atrato fue declarado entidad viviente por vía judicial.

Expertos en derecho ambiental subrayan que este tipo de instrumentos pueden ofrecer nuevas herramientas jurídicas para proteger ecosistemas particularmente amenazados, aunque también advierten de la complejidad técnica y de la posible incertidumbre que puede generar la atribución de personalidad jurídica a elementos naturales.

Promueven una ILP para dotar de personalidad jurídica y derechos a la marisma de Urdaibai

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Artículo de jfcheca publicado en https://efeverde.com/la-personalidad-juridica-de-la-naturaleza-gana-terreno-como-formula-para-reforzar-la-proteccion-ambiental/