• 23/03/2026 14:10

Inteligencia artificial para frenar el desperdicio alimentario: la solución de Kitro para reducir lo que se tira en las cocinas

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos, 14 segundos

Mari Navas

Madrid.- Si el desperdicio alimentario fuera un país, sería el tercero en emisiones, tan solo por detrás de China y Estados Unidos, al ser responsable de entre el 8 y el 10 % de los gases de efecto invernadero que terminan en la atmósfera a nivel global. 

En total, cada año se desperdician más de 1.050 millones de toneladas de alimentos en el mundo, al tiempo que un tercio de la tierra agrícola del planeta se dedica a producir alimentos que nunca se consumen. Una práctica contra la que quiere luchar la empresa emergente en expansión Kitro. Y todo, gracias a la inteligencia artificial (IA).

Fundada por Anastasia Hofmann y Naomi Mackenzie en el 2017, la compañía ha desarrollado una báscula inteligente con cámara e IA que identifica y cuantifica automáticamente los alimentos que se desechan, lo que permite a hoteles y restaurantes reducir hasta un 60 % el desperdicio, según sus cálculos.

«Fue precisamente esta idea de malgastar recursos, cuando eso tiene un impacto tan grande para el medio ambiente y hay gente que no tiene suficiente para comer. De ahí surgió la idea de Kitro y nuestro objetivo es seguir adelante con esta visión a medida que crecemos», ha explicado a EFEverde la cofundadora Anastasia Hofmann.

Las dos fundadoras estudiaron gestión hotelera y fue entonces donde se dieron cuenta de este problema. Decidieron actuar y se pusieron a trabajar en un método que hoy utilizan más de 500 cocinas profesionales.

Tener datos y actuar

El sistema consiste en una báscula en la que, en la parte superior, hay una cámara que cada vez que el personal de cocina viene a tirar a tirar comida, hace una foto, a la vez que se registra el peso.

El coste medioambiental de desechar fruta: 37.000 toneladas de CO2 y 36.000 millones de litros de agua

 

«Hemos entrenado algoritmos para identificar qué se ha tirado, de modo que utilizamos tecnologías de procesamiento de imágenes y aprendizaje automático para identificar el filete, o lo que sea, y al final se muestra en un panel de control para que los clientes puedan iniciar sesión en cualquier momento y ver sus datos», ha afirmado.

Imagen de la báscula que utilizan en Kitro para pesar los alimentos. Kitro/Cedida

También se compara con el número de comensales que acuden y ofrecen un servicio para poder reducirlo, aunque el objetivo nunca es que haya un desperdicio cero, «porque, como parte del negocio, siempre habrá una cierta cantidad de desperdicio», en especial, no comestibles.

«Básicamente, tomamos los datos que recopilamos, nos sentamos con el jefe de cocina -que suele ser el responsable- y le decimos: ‘Bien, estos son los datos que hemos encontrado. ¿Qué podemos hacer para reducirlo?’. Porque tener los datos es el primer paso, pero el segundo es pasar a la acción», ha asegurado Hofmann.

Ese momento, el de tener todos los datos, suele ser «bastante impactante», ya que los grandes hoteles y empresas con las que trabajan son conscientes de la cantidad de comida que desperdician y el valor asociado a ello.

Centrados en el mercado español

La compañía ha comenzado a operar en España, donde espera triplicar su número de clientes este año y que se convierta en su segundo mercado más importante, después de su región de origen -principalmente Alemania y Suiza-.

La apuesta de Kitro por el país coincide con la aplicación de la Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que obliga a determinados operadores a implantar planes de prevención y a poder demostrar resultados ante posibles inspecciones.

Junto con esa «presión legislativa y normativa», la cofundadora de Kitro también menciona la importancia del sector turístico y hotelero en el país: «Para nosotros los más interesantes son, por un lado, sin duda el segmento de hoteles de ocio y de negocios, pero también el todo incluido y el de lujo de alta gama».

Luchar contra un problema moral

Más allá de los números, Hoffman asegura que, ante todo, intentan luchar contra «un problema muy moral», ya que, según recuerda, en el planeta se produce lo suficiente para que todo el mundo pueda comer, por lo que es «solo una cuestión de distribución».

«Creo que no está bien y que todos debemos trabajar en ello y tomar solo lo que necesitamos, porque eso acabará cambiando la oferta y la demanda», afirma.

Para luchar contra el desperdicio alimentario, considera que es necesario contar con una presión legislativa que a su vez ayude a sensibilizar y concienciar sobre el impacto que tiene en el medio ambiente.

La transformación de los sistemas alimentarios puede reducir sus emisiones anuales a más de la mitad

 

«Creo que en España especialmente, que a veces se la considera el huerto de Europa -ya que produce frutas y verduras que se exportan principalmente a Europa- es un tema importante no solo para el final de la cadena de suministro, sino también en la agricultura y la ganadería», ha continuado.

A ello se suma, el bolsillo. O lo que es lo mismo, el dinero que las empresas se ahorran a fin de mes gracias a controlar la comida que realmente utilizan. 

«Lo que me encanta de nuestra solución es que beneficia a todas las partes, ya que mejora los márgenes de los costes de alimentos y permite trabajar de forma más eficiente; y cuando digo ‘eficiente’, no me refiero solo a la perspectiva de los costes, sino también a la de la sostenibilidad», destaca. EFEverde

mnc/fch

 


 

La entrada Inteligencia artificial para frenar el desperdicio alimentario: la solución de Kitro para reducir lo que se tira en las cocinas se publicó primero en EFEverde.


Artículo de Mari Navas publicado en https://efeverde.com/ia-desperdicio-alimentario-kitro-reducir-tira-cocinas/