¿En qué consiste la convocatoria CVI?
La Convocatoria CVI (Cadena de Valor Industrial) es una línea de subvenciones dirigida a impulsar proyectos estratégicos que refuercen la capacidad industrial, la innovación tecnológica y la competitividad empresarial en sectores clave.
Su objetivo es:
- Fortalecer el tejido industrial.
- Impulsar proyectos con alto componente tecnológico.
- Favorecer la transición ecológica y digital.
- Aumentar la resiliencia y sostenibilidad del sector productivo.
Como ocurre en otras líneas financiadas con fondos europeos, la CVI exige que los proyectos cumplan con el principio DNSH (Do No Significant Harm), alineado con el Reglamento (UE) 2020/852 relativo a la Taxonomía Europea.
Aquí es donde muchas empresas encuentran dificultades.
DNSH en la convocatoria CVI: un requisito técnico, no formal
El principio DNSH obliga a demostrar que el proyecto no causa un perjuicio significativo a ninguno de los seis objetivos medioambientales de la UE:
- Mitigación del cambio climático
- Adaptación al cambio climático
- Uso sostenible y protección del agua
- Economía circular
- Prevención y control de la contaminación
- Protección de la biodiversidad
En el contexto de la convocatoria CVI, esto implica justificar técnicamente:
- Impactos directos e indirectos del proyecto.
- Consumo de recursos energéticos e hídricos.
- Gestión de residuos y emisiones.
- Efectos sobre el entorno y la cadena de suministro.
No basta con declarar que el proyecto es “sostenible”. Es necesario aportar evidencia técnica, coherencia documental y trazabilidad.
Errores habituales en proyectos CVI
En la práctica, los principales problemas en la evaluación DNSH suelen deberse a:
- Memorias genéricas sin análisis técnico detallado.
- Falta de identificación de riesgos ambientales potenciales.
- Ausencia de indicadores cuantificables.
Estos errores pueden derivar en requerimientos adicionales, retrasos o incluso en la pérdida de la subvención.
Cómo asegurar el cumplimiento DNSH en CVI
Para minimizar riesgos, es recomendable:
1️. Integrar DNSH desde el diseño del proyecto
No debe abordarse como un anexo final, sino como parte estructural del planteamiento técnico.
2️. Realizar un análisis ambiental previo
Identificar posibles impactos y justificar su inexistencia o mitigación.
3️. Documentar con rigor
Aportar evidencias verificables, datos técnicos y referencias normativas.
4️. Contar con validación independiente
La revisión por tercera parte refuerza la solidez del expediente y reduce riesgos ante auditorías posteriores.
El papel de ICDQ en proyectos CVI
ICDQ realiza la validación técnica independiente del cumplimiento DNSH, asegurando que:
- El análisis ambiental es coherente y completo.
- La documentación cumple los criterios exigidos en la convocatoria.
- Se reducen riesgos de observaciones o requerimientos.
- El proyecto está alineado con la normativa europea aplicable.
La validación no solo protege la financiación; aporta seguridad técnica y credibilidad.
Conclusión
La convocatoria CVI representa una oportunidad estratégica para el sector industrial, pero el cumplimiento del principio DNSH es un elemento crítico en su evaluación.
Abordarlo con rigor técnico y validación independiente permite transformar un requisito normativo en una garantía de solidez y viabilidad del proyecto.