El Tribunal Supremo (TS) ha determinado que el suicidio de un joven después de recibir más de 100 mensajes amenazantes de un adulto es un delito de imprudencia grave, en concurso con un delito de amenazas. Ello, al entender que, a pesar de la insistencia, no hubo «dolo» en la acción del adulto que enviaba […]