El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, se convirtió en el primer mandatario estatal en someterse a una revocación de mandato
PROCEDIMIENTO DE REVOCACIÓN DE MANDATO
La revocación de mandato es un instrumento de democracia directa que permite a la ciudadanía decidir, a mitad del periodo constitucional, si un gobernante electo debe continuar en el cargo o ser removido por pérdida de confianza.
No obstante, a más de tres años de su incorporación al marco constitucional y el reciente proceso estatal en Oaxaca, el instrumento no ha logrado alcanzar el umbral necesario para que sus resultados sean vinculantes, lo que ha abierto un debate sobre su eficacia y legitimidad.
Este domingo, Oaxaca marcó un hito al convertirse en la primera entidad del país en someter a su gobernador a una revocación de mandato. Más de tres millones de ciudadanos fueron convocados para decidir si Salomón Jara Cruz debía continuar en el cargo o dejarlo por pérdida de confianza.
BAJA PARTICIPACIÓN CIUDADANA
La revocación de mandato, presentada como uno de los pilares de la democracia participativa impulsada por la Cuarta Transformación, enfrenta hoy un desafío central: la baja participación ciudadana. Pese a ello, la participación se ubicó alrededor del 30%, insuficiente para alcanzar el umbral legal del 40%, por lo que el resultado no fue vinculante. El mecanismo establece reglas específicas: la solicitud debe ser respaldada por al menos el 3% de la lista nominal y, para que el resultado sea vinculante, debe participar un mínimo del 40% del padrón electoral.
ANTECEDENTE PRESIDENCIAL
El 10 de abril de 2022 se celebró la primera y única revocación de mandato presidencial en la historia de México. En dicha consulta, la ciudadanía decidió que Andrés Manuel López Obrador continuara en el cargo: más del 91% de los votos fueron a favor de su permanencia, frente a un porcentaje mínimo que optó por la revocación. Sin embargo, un dato clave fue la mínima participación ciudadna: apenas el 17.77% de la lista nominal acudió a las urnas, muy por debajo del 40% requerido para que el resultado tuviera efectos legales. Aunque el presidente concluyó su mandato conforme a lo previsto, el ejercicio evidenció una incoherencia entre el discurso de participación ciudadana y la respuesta real del electorado.
¿IMPACTO REAL?
Se discute si este mecanismo cumple su función de control ciudadano o si se ha transformado en un ejercicio político sin impacto real. Se trata de una herramienta que fortalece la rendición de cuentas y permite evaluar el desempeño de los gobernantes sin esperar a la siguiente elección. Analistas advierten que mientras la revocación de mandato no logre despertar un interés ciudadano amplio y sostenido, seguirá siendo un ejercicio con bajo impacto democrático.
COMPROMISO PRESIDENCIAL
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que se someterá a la revocación de mandato en 2027, al sostener que se trata de un compromiso asumido por la propia Cuarta Transformación.
CUESTIONAMIENTOS
Se plantean diversos cuestionamientos al mecanismo de revocación. Por un lado, en general, la participación ciudadana suele ser insuficiente para que los resultados sean vinculantes. Por otro lado, los “encuestados” perciben que es un ejercicio impulsado desde el poder y no desde la ciudadanía. Además, al ser un mecanismo poco comprendido por la sociedad, se genera una apatía sumado a las dudas sobre su efectividad como herramienta real de rendición de cuentas.
