• 17/01/2026 10:55

Mariamalia Rodríguez (High Seas Alliance): «El Tratado de Alta Mar es una victoria del multilateralismo»

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos, 8 segundos

Mari Navas

Madrid.- Han pasado más de diez años desde que Mariamalia Rodríguez comenzara a trabajar para conseguir firmar un tratado internacional que protegiera las aguas internacionales y este 17 de enero por fin celebra «a lo largo y ancho del planeta» la entrada en Vigor del Tratado de Alta Mar (BBNJ, por sus siglas en inglés).

Coordinadora en América Latina de la alianza High Seas Alliance y representante de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente, esta abogada costarricense defiende en una entrevista a EFEverde que el tratado es una victoria del multilateralismo en un contexto geopolítico complejo, marcado por la salida de Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales.

«El acuerdo BBNJ en sí es una victoria del multilateralismo, que en las últimas décadas ha sido muy complicado, pues sí salió adelante y es un tratado bastante ambicioso que nos da nuevos instrumentos para poder proteger la biodiversidad en alta mar», ha afirmado en conversación desde Costa Rica.

Alta Mar, el hábitat más grande del planeta, deja de ser territorio sin ley

El Tratado sobre Diversidad Biológica Marina en áreas fuera de la Jurisdicción Nacional -también Tratado de los Océanos o de Alta Mar- regula las actividades humanas en aquellas aguas que están fuera de la jurisdicción de cada Estado, lo que suponen dos tercios del océano y casi el 50 % de la superficie total del planeta.

El texto se aprobó en 2023 y entrará en vigor después de que 60 países lo ratificaran el pasado septiembre, dando comienzo a una cuenta atrás de 120 días que ha finalizado este sábado. Ya es ley internacional y, en la actualidad, cuenta con 81 estados partes.

Su entrada en vigor este sábado tendrá, entre sus obligaciones «más palpables» temas de cooperación de los Estados con mecanismos recogidos en el Tratado o con instrumentos jurídicos que ya existen, que tienen que ver «con pesca, con navegación o con minería de fondos marinos», según explica Rodríguez.

Además, a nivel organizativo habrá un enfoque «muy institucional», con el objetivo de «poner en marcha la maquinaria del tratado», como el organismo científico-técnico y la secretaría, y contar con «más claridad en las reglas del juego» de cara a la primera COP, que se tiene que celebrar en el periodo de un año.

En un mar revuelto

El Tratado de Alta Mar se convierte en ley internacional en un momento geopolítico complejo, en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado la guerra a las políticas y los tratados medioambientales y, de hecho, ha mostrado su interés por la minería submarina, actividad contra la que el texto quiere luchar.

El Tratado Global de los Océanos entrará en vigor el 17 de enero

 

Rodríguez recuerda que el país es uno de los signatarios: «En los buenos principios y la buena fe del derecho internacional, cuando un Estado firma un acuerdo, no debería ir en detrimento de sus objetivos. Sin embargo, con el tema geopolítico que tenemos ahora, es complicado, pero también es importante mencionar que Estados Unidos está en varias de las negociaciones de estos instrumentos internacionales aunque no los termina por ratificar».

En cualquier caso, considera que sí se pueden proteger los océanos en este momento actual sin contar con EE.UU., ya que hay «varios actores también muy relevantes», como por ejemplo China.

Un impulso a la coordinación internacional

El tratado aborda cuatro temas principales: el acceso a recursos genéticos marinos y la distribución de beneficios, mecanismos de gestión basados en áreas -las conocidas como áreas marinas protegidas-, evaluaciones de impacto ambiental y creación de capacidades y transferencia de tecnología.

En este sentido, Rodríguez pone el foco en que el texto permitirá tender «puentes» entre los distintos órganos existentes, históricamente muy sectoriales, lo que mejorará la coordinación y la cooperación.

La coordinadora en Latinoamérica de High Seas Alliance, Mariamalia Rodríguez, en una imagen cedida a EFEverde.

«Lo que sí trata este tratado y quisiera tal vez resaltarlo, es que el tema de coordinación y cooperación sea efectivo, porque a la fecha todos los sectores se estaban moviendo, por así decirlo, en sus propias cajitas y nadie estaba haciendo como esa conexión que sí necesitamos, como estamos hablando de biodiversidad, ocupamos algo comprensivo y que involucre a todos», ha afirmado.

También destaca el mecanismo de intercambio de información, el cual considera muy importante, «al menos para los países de desarrollo», ya que «establece un mecanismo de intercambio de información» que suponen una fuente de conocimiento de la que, en otras circunstancias, muchos Estados no podrían disfrutar.

Todo ello con un acuerdo que todavía tiene por delante «desafíos en la implementación de los artículos», pero que Rodríguez considera que trata de ser un instrumento universal y no punitivo, en el que se tratará de ayudar a que todas las partes cumplan «de la mejor manera».

Y es que, aunque reconoce «hace muchos años que vamos tarde» en el ámbito de la protección marina, ya que «en el tema de la diplomacia las cosas toman su tiempo», ahora existe una «voluntad real» de las partes por actuar para proteger casi la mitad de la Tierra, esa que le da color, hace que se le conozca como Planeta azul y pertenece a todos. EFEverde

mnc/


 

La entrada Mariamalia Rodríguez (High Seas Alliance): «El Tratado de Alta Mar es una victoria del multilateralismo» se publicó primero en EFEverde.


Artículo de Mari Navas publicado en https://efeverde.com/tratado-alta-mar-victoria-multilateralismo-entra-vigor/