Durante tres décadas, Occidente se embriagó con el néctar del idealismo. Tras la caída del Muro de Berlín, se nos vendió una fábula seductora: que el comercio global, el derecho internacional y la expansión de la democracia habían domesticado finalmente al «leviatán» estatal. Se nos dijo que la geopolítica era un vestigio del siglo XIX. […]